Muy actual y desmitizador el breve artículo que
apareció en el último número de “Quinto
Piano”, la interesante publicación mensual de l@s estudiantes del Liceo F. Lussana
de Bérgamo, firmado por Sara “Sarr” M., alumna mía de 4D, y Federica Z.
Aquí propongo la traducción que la misma Sarr ha
realizado en castellano para nuestro blog, y a la vez replanteo a tod@
Caminante la reflexión acerca de este tema tan candente, serio y actual, a
raíz de las recientes noticias que llegan de España sobre discusiones en sedes
institucionales acerca de la constitución de plantaciones de propiedad estatal de
cannabis indica.y clubes para el
consumo controlado y a fines médicos (aquí los artículos de El País relacionados).
Lo que desde el principio parece claro, es que el
asunto de las drogas y su potencial ventajoso habría que replantearlo desde las
bases, cuestionando la miope demonización a priori impuesta ya desde hace
varias décadas y afrontando la cuestión desde un punto de vista desencantado y
honesto, al paso con los tiempos y la sociedad.
Por esto, adjunto un par de documentales de contrainformación
de autor (“The hemp revolution 1
& 2”) para
descubrir la historia encubierta de una planta poderosa a la que un día fue declarada
guerra sin fronteras, mistificándolo todo trás un alud de moral y fingido saludismo.
Buena visión relajada y reflexiva a Tod@s.
- - -
Drogas: un recurso y una cura
Todo el mundo sabe que las drogas, de cualquier género, hacen daño al
cerebro humano. Sin embargo éste no es la única víctima. De hecho, el tráfico
ilícito de estas substancias perjudicalas economías
nacionales enriqueciendo el fondo común de las organizaciones mafiosas de todo
el mundo. Una solución posible,que ha recientemente sido tomada en
consideración, es legalizar el utilizo del las drogas blandas. En particular en este período de crisis que está atravesando nuestra
Europa, cualquiera de nosotros dentro de las proprias posibilidades intenta
enfrentar los problemas economicos. Unos con reformas y cortes, otros con campos de cannabis. Es el caso de España, donde en marzo 2012 en un pequeño ayuntamiento de
Cataluña se pensò en reducir la deuda pùblica y incrementar los empleos con la
coltivaciòn de campos de cannabis, que traen en el fondo comùn màs de un
milliòn y trescientos euros anuales. En el àmbito sanitario como en aquello econòmico, algunas sustancias
psicodélicas son utilizadas para la bùsqueda de psicoterapias que curen
trastornos que van de el dolor de cabeza a la piscosis, desde ataques de pànico
hasta las dependencias. Paises como Alemania, Perù, Inglaterra y EE.UU, estàn implicados
en estos tipos de bùsquedas que han producido interesantes resultados. De hecho hoy, sobrepasando ciertos tabù sobre las drogas y con el
progreso de las neurosciencias, se ha descubrido que la asunciòn de drogas como
hongos alucinògenos y LSD puede activar u apagar ciertas àreas de el cerebro
humano. Esto permite eliminar èstimulos externos y como consecuencia permite
entender y enfrentar los traumas pasados y los mecanismos que ceban la
dependencia obsesiva que influencia la mente humana. Obviamente la espera sarà larga, pero confiamos en la capacidad de
cada uno de nosotros de ir màs allà de la leyenda de la ‘beat generation’ que
nos hace creer que el ùnico utilizo de las sustancias estupefacientes
tiene finalidad lùdica, como en Woodstock en 1969.
Ganador del premio Oscar como mejor cortometraje
animado en 2012, "The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore" de William
Joyce y Brandon Oldenburg es un homenaje a los libros y a la literatura en
general.
Construido gracias sobre un andamiaje poético potenciado por una banda
sonora emocionante, tiene colores y líneas de absoluta calidad, y sus imágenes
evocan fuertes emociones. Es un homenaje al libro –y a la literatura en
general- concebido como guía, tesorero de signos que son palabras.
El libro
como ser viviente que necesita ser curado y amado porque con su inmortalidad
nos sobrevive. Las ideas, las historias y los personajes que guardan y liberan para
el alma y las vidas de quienes saben escuchar su voz quedan para el presente y
el futuro de la humanidad.
Buena
visión, Caminantes, y hasta la próxima página.
Éste que va a continuación es el soliloquio más
famoso del drama español, tomado de la obra “La vida es sueño” de Pedro Calderón
de la Barca (Madrid, 1600-1681). Ocurre al final del primer acto, cuando el
protagonista, el principe encadenado Segismundo, desde la torre en la cual se encuentra encerrado piensa
en la vida, en sus ilusiones y en la libertad.
El fragmento es tomado de la adaptación televisiva de la obra dirigida por Pedro Amalio López para RTVE en 1964 y
protagonizada por Julio Nuñez.
“ [...] Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento
escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡ desdicha fuerte !
¿Que hay quien intente
reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en
su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana
y pretende,
sueña el que agravia
y ofende,
y en el mundo,
en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende. Yo sueño que estoy
aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en
otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida?
Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien
es pequeño:
que toda la vida
es sueño,
y los sueños, sueños son”
«El sueño de
la razón produce monstruos», F. Goya, grabado n.º 43 de Los Caprichos de 1799.
"Cuando
estaba el Duce, Mussolini, ¡los
trenes siempre llegaban puntuales!” Quien tiene mi edad se acordará de esta frase impregnada de cinismo
hasta la médula que hace años se solía escuchar en muchas
ocasiones y que, dependiendo de los casos, había de interpretarse
como broma o como ímpetu de nostalgia de sentimientos de cuño
fascista duros a morir. Hoy, un 28 de enero, me daría por contestar
a esa broma algo que suena como “Es
verdad, cuando estaba él, los trenes sí llegaban y salían
puntuales, pero porque estaban llenos de deportados judíos y
opositores políticos enviados puntualmente a los campos de
concentracíón”. En
nuestra Italia, es notorio, se sufre endemicamente de desmemoria, y
no es cosa rara que hasta políticos y personajes públicos hagan
publicamente declaraciones rehabilitatorias y revisionistas acerca
del fascismo y sus responsabilidades históricas asentadas e
incontrovertibles. A continuación, querid@s
Caminantes, el artículo de El País de esta mañana acerca del
“disparate” que el ex primer Ministro S. Berlusconi soltó ayer
durante el acto de conmemoración del Holocausto en Milán.
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El ex primer ministro S.B. ayer durante la ceremonia, junto a M.Monti y su esposa
“Mussolini
hizo cosas buenas en Italia”: el ex primer ministro italiano
realiza estas declaraciones en la Jornada de la Memoria de las
Víctimas del Holocausto:
Nada de lo que hace o dice Silvio Berlusconi es fruto de la
casualidad. Sus declaraciones suelen tener siempre un objetivo,
hacer girar sobre sí la agenda política y periodística italiana
y, de paso, enviar un guiño a su posible electorado. Y las palabras
de justificación del dictador Benito Mussolini, con ocasión de un
acto en memoria a las víctimas del Holocausto, buscan con toda
seguridad rebañar los votos de la intolerante ultraderecha italiana
a un mes de las elecciones generales. Cuando un periodista preguntó
al ex primer ministro qué se le puede decir a los jóvenes sobre la
responsabilidad de Italia durante el fascismo y la guerra,
Berlusconi respondió: “Es difícil ahora meterse en los zapatos
de quien decidió entonces, y ciertamente aquel gobierno, ante el
temor de que la potencia alemana se materializase en una victoria
general, prefirió ser aliado de Hitler en lugar de oponerse. Dentro
de esa alianza, el exterminio contra los judíos fue una imposición.
Por tanto, el hecho de las leyes raciales es la peor culpa de un
líder, Mussolini, que en tantas otras cosas hizo bien”.
Luego, para terminar de arreglarlo, quitó importancia a la
responsabilidad de Italia en comparación con la de Alemania:
“Nuestra connivencia no fue del todo consciente”. Todo ello en
el transcurso de un acto celebrado en Milán para honrar la memoria
de las víctimas del Holocausto y al que también asistió el actual
primer ministro, Mario Monti. Las palabras de Berlusconi fueron
rechazadas por la mayoría de los líderes políticos italianos,
pero fue Renzo Gattegna, presidente de la unión de comunidades
judías en Italia, quien primero recurrió a la historia para poner
las cosas en su sitio: “Las leyes raciales se aprobaron mucho
antes de la guerra, se llevaron a cabo con plena autonomía, bajo la
entera responsabilidad de un régimen fascista que luego fue aliado
y cómplice voluntario de la Alemania nazi”.
Si, habitual y conscientemente, Berlusconi pone en circulación
alguna declaración estrepitosa para suscitar el debate y el resto
entra más o menos alegremente al trapo, lo que recorrió todo el
arco político fue un escalofrío de vergüenza y de indignación.
“Es repugnante que justo en el día de la memoria del Holocausto,
Berlusconi se dedique a rehabilitar a Mussolini”, declaró la
europarlamentaria del Partido Democrático (PD) Deborah
Serracchiani. “Sus palabras son una vergüenza para Italia ante el
mundo”, se lamentó el juez siciliano Antonio Ingroia, ahora
candidato del partido de la Revolución Civil. Por su parte, el
ministro Andrea Riccardi, fundador de la comunidad de San Egidio,
añadió: “No se puede pretender que el fascismo fuese un buen
sistema y trajese solo algunos inconvenientes”. Pero quien, más
allá de la indignación, acertó a indagar en el por qué de las
palabras del viejo político, ahora de nuevo candidato del Pueblo de
la Libertad (PDL) a la presidencia del Gobierno, fue Carmelo
Briguglio, diputado de FLI (Futuro y Libertad para Italia):
“Berlusconi usa a Mussolini como cebo para los votantes
nostálgicos. Horrible y ridículo”.
La
palabra es una gran dominador, un arma que mueve mares y montañas, que puede detener hombres y ejércitos, decía el
filósofo Gorgias.
Y es más cuando éstas son seguidas por actos, sustentadas por
ideas incorruptibles que se encarnan en cuerpos votados a la colectividad.
Es
el ejemplo de “Pepe” Mujica Cordano, carismatico Presidente de la pequeña República
de Uruguay, el “Presidente más pobre del mundo”, como lo solía llamar los
órganos de prensa después de su elección en 2009, cuando decidió oficialmente
devolver en beneficiencia a Institutos de previdencia social estatales el 90%
de su sueldo de Presidente, aproximadamente 12.000 dólares por año. José “Pepe”
Mujica, 77 años, padre basco y madre de origen piamontés, ex jefe guerrillero Tupamaros
entre los ’60 y ’70, detenido en la cárcel durante 15 años cuando la dictadura
militar, no vive en el elegante Palacio Presidencial en Montevideo, sino en la
casa de campo de su mujer, ex-líder Tupamaros, porque su dimora presidencial fue
destinada para albergue y comedor para pobres e indigentes de la capital del
estado levantino. Su compromiso y empeño por la sociedad civil se declina en
una serie de reformas estructurales para contrarrestar la pobreza, la
discriminación y la fuerte desigualdad del tejido social uruguayo que, pese a
los obstáculos, siguen en marcha aún en este 2013.
A
continuación les adjunto las sobrecogedoras y diáfanas palabras –con subtítulos
en italiano para l@s más perezos@s- de un discurso suyo que yo quiero dedicar a
tod@ Estudiante Caminante antes de volver a empezar las clases mañana por la
mañana. Éstas no necesitan ninguna glosa ni comentario
pues hablan por sí solas, con la fuerza de un Verbo encarnado. Los mejores
augurios para un 2013 fecundo les lleguen de mi parte. Parafraseando una
célebre canción de Silvio Rodríguez, que esta era pueda seguir “pariendo un
corazón”.
"El desarrollo no puede ser en contra de la felicidad. [...]
El primer elemento del medio ambiente se llama la Felicidad Umana"
Añado también
otro discurso de él centrado en el tema de la educación, pronunciado en ocasión
de su elección al cargo presidencial, cuyos puntos
cardinales son...agárrense bien:
- LA CAPACIDAD
DE INTERROGARSE,
- EL CONOCIMIENTO ES PLACER,
- EL INCORFORMISMO,
- LA EDUCACION ES
EL CAMINO,
- EL IDEALISMO AL SERVICIO DEL ESTADO.
“Queridos
amigos: La vida ha sido extraordinariamente generosa conmigo. Me ha dado un sinfín de satisfacciones más allá de lo
que nunca me hubiera atrevido a soñar. Casi todas son inmerecidas. Pero ninguna más que la de
hoy: encontrarme ahora aquí, en el corazón de la democracia uruguaya, rodeado
de cientos de cabezas pensantes. ¡Cabezas pensantes! A diestra y siniestra. Cabezas pensantes a troche y moche, cabezas pensantes
pa' tirar pa' arriba. ¿Se acuerdan de Rico Mac Pato, aquel tío millonario
del pato Donald que nadaba en una piscina llena de billetes? El tipo había desarrollado una sensualidad física por
el dinero. Me gusta pensarme como alguien que le gusta darse
baños en piscinas llenas de inteligencia ajena, de cultura ajena, de sabiduría
ajena. Cuanto más ajena, mejor. Cuanto menos coincide con mis pequeños saberes, mejor.
El semanario BÚSQUEDA tiene una hermosa frase que usa
como insignia: “Lo que digo no lo digo como hombre sabedor, sino
buscando junto con vosotros”. Por una vez estamos de acuerdo. ¡Si estaremos de
acuerdo! Lo que digo, no lo digo como chacarero sabiondo, ni
como payador leído, lo digo buscando con ustedes. Lo digo, buscando, porque
sólo los ignorantes creen que la verdad es definitiva y maciza, cuando apenas
es provisoria y gelatinosa. Hay que buscarla porque anda corriendo de escondite en
escondite. Y pobre del que emprenda en soledad esta cacería. Hay que hacerlo con ustedes, con los que han hecho del
trabajo intelectual la razón de su vida. Con los que están aquí y con los
muchos más que no están.
DE TODAS LAS DISCIPLINAS Si miran para el costado van a encontrar seguramente
algunas caras conocidas porque se trata de gente que se desempeña en espacios
de trabajo afines. Pero van a encontrar mucho más caras que les son
desconocidas, porque la regla de esta convocatoria ha sido la heterogeneidad.
Aquí están los que se dedican a trabajar con átomos y moléculas y los que se
dedican a estudiar las reglas de la producción y el intercambio en la sociedad.
Hay gente de las ciencias básicas y de su casi
antípoda, las ciencias sociales; gente de la biología y del teatro, y de la
música, de la educación, del derecho y del carnaval.
Y en tren de que no falte nada, hay gente de la
economía, de la macroeconomía, de la microeconomía, de la economía comparada y
hasta alguno de la economía doméstica. Todas cabezas pensantes, pero que piensan en distintas
cosas y pueden contribuir desde sus distintas disciplinas a mejorar este país. Y mejorar este país significa muchas cosas, pero desde
los acentos que queremos para esta jornada, mejorar el país significa empujar
los complejos procesos que multipliquen por mil el poderío intelectual que aquí
esta reunido. Mejorar el país, significa que dentro de veinte años,
para un acto como este no alcance el Estadio Centenario, porque al Uruguay le
salen ingenieros, filósofos y artistas hasta por las orejas. No es que queramos un país que bata los récords
mundiales por el puro placer de hacerlo. Es porque está demostrado que, una vez que la
inteligencia adquiere un cierto grado de concentración en una sociedad, se hace
contagiosa.
INTELIGENCIA DISTRIBUIDA Si un día llenamos estadios de gente formada va a ser
porque afuera, en la sociedad, hay cientos de miles de uruguayos que han
cultivado su capacidad de pensar. La inteligencia que le rinde a un país es la
inteligencia distribuida. Es la que no está sólo guardada en los laboratorios o
las universidades, sino la que anda por la calle. La inteligencia que se usa para sembrar, para tornear,
para manejar un autoelevador o para programar una computadora. Para cocinar,
para atender bien a un turista, es la misma inteligencia. Unos subirán más escalones que otros, pero es la misma
escalera. Y los peldaños de abajo son los mismos para la física
nuclear que para el manejo de un campo. Para todo se precisa la misma mirada
curiosa, hambrienta de conocimiento y muy inconformista. Se termina sabiendo, porque antes supimos estar
incómodos por no saber. Aprendemos porque tenemos picazón y eso se adquiere
por contagio cultural, casi cuando abrimos los ojos al mundo. Sueño con un país en el que los padres le muestren el
pasto a los hijos chicos y le digan: “¿Sabés qué es eso?, es una planta
procesadora de la energía del sol y de los minerales de la tierra”. O que les muestren el cielo estrellado y hagan piecito
en ese espectáculo para hacerlos pensar en los cuerpos celestes, en la
velocidad de la luz y en la transmisión de las ondas. Y no se preocupen, que esos uruguayos chicos igual van
a seguir jugando al fútbol. Sólo que, en una de esas, mientras ven picar la
pelota puedan pensar a la vez en la elasticidad de los materiales que la hacen
rebotar.
CAPACIDAD DE INTERROGARSE Había un dicho: “No le des pescado a un niño, enséñale
a pescar”. Hoy deberíamos decir: “No le des un dato al niño,
enséñale a pensar”. Tal como vamos, los depósitos de conocimiento no van a
estar más dentro de nuestras cabezas, sino ahí afuera, disponibles para
buscarlos por Internet. Ahí va a estar toda la información, todos los datos,
todo lo que ya se sabe. En otras palabras, van a estar todas las respuestas. Lo que no van a estar es todas las preguntas. En la capacidad de interrogarse va a estar la cosa. En la capacidad de formular preguntas fecundas, que
disparen nuevos esfuerzos de investigación y aprendizaje. Y eso está allá abajo, marcado casi en el hueso de
nuestra cabeza, tan hondo que casi no tenemos conciencia. Simplemente
aprendemos a mirar el mundo con un signo de interrogación, y esa se vuelve la
manera natural de mirar el mundo. Se adquiere temprano y nos acompaña toda la vida. Y sobre todo, queridos amigos, se contagia. En todos los tiempos, han sido ustedes, los que se
dedican a la actividad intelectual, los encargados de desparramar la semilla. O para decirlo con palabras que nos son muy queridas:
ustedes han sido los encargados de encender la admirable alarma. Por favor, vayan y contagien. ¡No perdonen a nadie! Necesitamos un tipo de cultura que se propague en el
aire, entre en los hogares, se cuele en las cocinas y esté hasta en el cuarto
de baño. Cuando se consigue eso, se ganó el partido casi para
siempre. Porque se quiebra la ignorancia esencial que hace débiles a muchos, una
generación tras otra.
EL CONOCIMIENTO ES PLACER Necesitamos masificar la inteligencia, primero que
nada para hacernos productores más potentes. Y eso es casi una cuestión de
supervivencia. Pero en esta vida, no se trata sólo de producir:
también hay que disfrutar. Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y
la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer. Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un
punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio
y sólo queda el placer. Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo
mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un
esfuerzo y es puro disfrute. ¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a
disposición de mucha gente! Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la
vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de
consumos intelectuales. No porque sea elegante sino porque es placentero. Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que
se puede disfrutar un plato de tallarines. ¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos
hacen felices! Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar
repleto de shopping centers. En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden
salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos... No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es
la única posible. Digo que también podemos pensar en un país donde la
gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en
lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción.
Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y
vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el
consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es
la elección de los noveleros y los frívolos. Los holandeses andan en bicicleta,
las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los
parques. Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se
alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales. Así que amigos, vayan y contagien el placer por el
conocimiento. En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar
de que los uruguayos anden de bicicleteada en bicicleteada...
INCONFORMISMO Les pedía antes que contagien la mirada curiosa del
mundo, que está en el ADN del trabajo intelectual. Y ahora agrando el pedido y les ruego que contagien
inconformismo. Estoy convencido que este país necesita una nueva
epidemia de inconformismo como la que los intelectuales generaron décadas
atrás. En el Uruguay, los que estamos en el espacio político de la izquierda
somos hijos o sobrinos de aquel semanario Marcha del gran Carlos Quijano. Aquella generación de intelectuales se había impuesto
a sí misma la tarea de ser la conciencia crítica de la nación. Anduvieron con
alfileres en la mano pinchando globos y desinflando mitos. Sobre todo el mito
del Uruguay multicampeón. Campeón de la cultura, de la educación, del desarrollo
social y de la democracia. ¡Qué íbamos a ser campeones de nada! Y menos en esos años, en las décadas de los cincuenta
y sesenta, donde el único récord que supimos conseguir fue la del país de
Latinoamérica que menos creció en veinte años. Sólo nos superó Haití en ese ranking. Esos intelectuales ayudaron a demoler aquel Uruguay de
la siesta conformista. Con todos sus defectos, preferimos esta etapa, donde
estamos más humildes y ubicados en la real estatura que tenemos en el mundo.
Pero tenemos que recuperar aquel inconformismo y
tratar de metérselo debajo de la piel al Uruguay entero. Antes les decía que la inteligencia que le sirve a un
país es la inteligencia distribuida. Ahora les digo que el inconformismo que le sirve a un
país es el inconformismo distribuido. El que ha invadido la vida de todos los días y nos
empuja a preguntarnos si lo que estoy haciendo no se puede hacer mejor. El inconformismo está en la naturaleza misma del
trabajo que ustedes hacen. Se precisa que se nos haga a todos una segunda
naturaleza. Una cultura del inconformismo es la que no nos deja
parar hasta conseguir más kilos por hectárea de trigo o más litros por vaca
lechera. Todo, absolutamente todo, se puede hacer hoy un poco
mejor que ayer. Desde tender la cama de un hotel a matrizar un
circuito integrado. Necesitamos una epidemia de inconformismo. Y eso
también es cultural, eso también se irradia desde el centro intelectual de la
sociedad a su periferia. Es el inconformismo el que ha ganado el respeto a
pequeñas sociedades y a lo que hacen. Ahí andan los suizos, cuatro gatos locos como
nosotros, que se dan el lujo de andar por ahí vendiendo calidad suiza o
precisión suiza. Yo diría que lo que de verdad venden es inteligencia e
inconformismo suizos, ese que tienen desparramado por toda la sociedad.
LA EDUCACION ES EL CAMINO Y amigos, el puente entre este hoy y ese mañana que
queremos tiene un nombre y se llama educación. Y mire que es un puente largo y difícil de cruzar. Porque una cosa es la retórica de la educación y otra
cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran
esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo. Las inversiones en educación son de rendimiento lento,
no le lucen a ningún gobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar
otras demandas. Pero hay que hacerlo. Se lo debemos a nuestros hijos y nietos. Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el
milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso
al conocimiento. Yo me crié con la radio, vi nacer la televisión,
después la televisión en colores, después las transmisiones por satélite. Después resultó que en mi televisor aparecían cuarenta
canales, incluidos los que trasmitían en directo desde Estados Unidos, España e
Italia. Después los celulares y después la computadora, que al
principio sólo servía para procesar números. Cada una de esas veces, me quedé con la boca abierta. Pero ahora con Internet se me agotó la capacidad de
sorpresa. Me siento como aquellos humanos que vieron una rueda
por primera vez. O como los que vieron el fuego por primera vez. Uno siente que le tocó en suerte vivir un hito en la
historia. Se están abriendo las puertas de todas las bibliotecas
y de todos los museos; van a estar a disposición, todas las revistas
científicas y todos los libros del mundo. Y probablemente todas las películas y todas las
músicas del mundo. Es abrumador. Por eso necesitamos que todos los uruguayos y sobre
todo los uruguayitos sepan nadar en ese torrente. Hay que subirse a esa corriente y navegar en ella como
pez en el agua. Lo conseguiremos si se encuentra sólida esa matriz
intelectual de la que hablábamos antes. Si nuestros chiquilines saben razonar en orden y saben
hacerse las preguntas que valen la pena. Es como una carrera en dos pistas, allá arriba en el
mundo el océano de información, acá abajo preparándonos para la navegación
trasatlántica. Escuelas de tiempo completo, facultades en el
interior, enseñanza terciaria masificada. Y probablemente, inglés desde el preescolar en la
enseñanza pública. Porque el inglés no es el idioma que hablan los
yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo. No podemos estar afuera. No podemos dejar afuera a nuestros
chiquilines. Esas son las herramientas que nos habilitan a
interactuar con la explosión universal del conocimiento. Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la
complica. Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación.
No hay tarea más grande delante de nosotros.
EL IDEALISMO AL SERVICIO DEL ESTADO Queridos amigos, estamos en tiempos electorales. En benditos y malditos tiempos electorales. Malditos, porque nos ponen a pelear y a correr
carreras entre nosotros. Benditos, porque nos permiten la convivencia
civilizada. Y otra vez benditos, porque con todas sus
imperfecciones, nos hacen dueños de nuestro destino. Aquí todos aprendimos que
es preferible la peor democracia a la mejor dictadura. En los tiempos electorales, todos nos organizamos en
grupos, fracciones y partidos, nos rodeamos de técnicos y profesionales, y
desfilamos frente al soberano. Hay adrenalina y entusiasmo. Pero después, alguien gana y alguien pierde. Y eso no debería ser un drama. Con unos o con otros, la democracia uruguaya seguirá
su camino e irá encontrando las fórmulas hacia el bienestar. Nos toque el lugar que nos toque, allí vamos a estar
tratando de poner el hombro. Y estoy seguro de que ustedes también. La sociedad, el Estado y el Gobierno precisan de sus
muchos talentos. Y precisan aún más de su actitud idealista. Los que estamos aquí, nos acercamos a la política para
servir, NO para servirnos del Estado. La buena fe es nuestra única intransigencia. Casi todo
lo demás es negociable. Gracias por acompañarme.”