He aquí los textos de los minicuentos sobre los cuales hemos trabajado extraidos de la antología "La minificciòn en Colombia" (Universidad Pedagògica Nacional, 2002), acompañados por un telòn musical todo latinoamericano: los puertorriqueños Calle 13 con un tema que parece un eco del "Canto general" de Neruda, y la agrupación hip-hop Choquibtown con una canción sobre la explotación de las minas de oro del pacifico colombiano.
El aburrimiento de los niños. La otra cara de la Luna. Nada parece hoy dar más miedo a los padres y a los educadores que esos momentos de vacío que tienen el inmenso poder de transformar la pasividad en atención.
Veamos cuál es el signo que se le atribuye hoy en día a esa sensación experimentada durante la niñez y adolescencia, que hasta hace muy poco tiempo ha jugado –¿o sería mejor decir “jugaba”?- un papel fundamental para un positivo desarrollo psicofísico de enteras generaciones de individuos. Incusive la mía, claro está, querido@s Caminantes.
Si en nuestros dias de hoy, aquí en esta pequeña porción de mundo que habitamos, se le preguntase a un pediatra qué es lo que más le ayuda a un niño que se encuentra enfermo, en la mayoría de los casos aconsejaría que él enfermo se vista, explicando que cuando el cuerpo reacciona y se activa, uno se mejora antes. En otras palabras, quedarse en la cama con pijama no lo empujaría a rebelarse contra la enfermedad. Puede ser que esto funcione, nadie lo pone en duda, pero quizá tenga un “efecto colateral”... Y en efecto hay uno.
Es realmente algo raro, hoy en día, que un niño haya pasado un día entero en la cama aburriéndose. Es raro que haya estado horas mirando el techo de su habitación, o perdiéndose entre los pliegues de las cortinas. Casi nunca habrá experimentado pues esta extraña distorsión del tiempo que es el aburrimiento, un estado de ánimo donde los segundos se pegan uno al otro hasta volverse un amasijo denso y desierto que obliga a agarrarse al espacio y a agudizar los sentidos. Osea, transformar la pasividad –forzosa- en atención.
Pocas cosas de hecho logran despertar en los adultos más ansiedad que el aburrimiento de un niño. Tal vez sólo un refrigerador vacío puede dar tanta angustia. Creo por tanto que la orientación contemporanea de la pediatría –por lo menos la tradicional, digamos la mainstream- es un síntoma de un sentir difundido y muy claramente percibible en nuestras sociedades. Sobre todo al aproximarse los fines de semana y las vacaciones, los correos de los padres se pueblan de encuentros para la infancia, espectáculos de títeres, teatro para niños, cuentos de hadas, talleres de acuarela, de gimnasia y de eventos de deportes más varios e imaginables. Son los padres que se los señalan el uno al otro, estrenando sonrisas inconcientemente ansiosas, eventos concebidos para que sus hijos no se topen por casualidad con un instante de vacío. Durante la semana es peor aún. Despus de 7 u 8 horas de jardín infantil o de escuela los inscriben a cursos de danza, fútbol, judo, tenis, inglés, ajedrez, cocina, esgrima y catecismo. El imperativo absoluto es “siempre ocupados, nunca aburridos”. Y aburridores, añadiría yo.
Pero, si uno se lo pregunta a ellos, los niños, qué es el aburrimiento, se escucharán las mismas respuestas de siempre: “es cuando el tiempo no pasa”, “es cuando no sé qué hacer”.
La inmovilización del tiempo y la dificultad para llenarlo definen exactamente el aburrimiento, como condición del ánimo en la cual la relación entre tiempo y acción se reestructura, revelando que el tiempo es elástico y se puede contraer y dilatar hasta contener infinitos gestos, pensamientos y acciones. El famoso motto de Benjamin Franklin “el tiempo es dinero” alude probablemente a la absurda estructura matemática que dinero y minutos absurdamente comparten. Entre más se usa menos basta, y entre más hay más se necesita, y cuando se acumulan edifican la prisión en la cual uno se ilusiona pensando ser libre.
El aburrimiento de los niños, a mi parecer, es el reflejo de un espejo. Es una imagen de los adultos proyectada sobre los hijos. Y para no verla los padres están dispuestos a transformar la educación en entretenimiento.
En el aburrimiento que un niño experimenta en la cama o en su habitación en ciertas ocasiones como cuando se encuentra enfermo, de hecho la atención es justamente una acción que apunta hacia el exterior, mientras que el aburrimiento provocado por ejemplo por la televisión o por el ordenador es pasivo. Es una actitud exhausta para hacerse entretener, divertir por el mundo, de hacerse llenar por él mismo, en vez de ir en busca de él y elegir qué tomar de él.
Hay estudiosos que creen que estamos ante una tranformación general que tiene que ver con nuestras estructuras cognitivas. Nuestro Pier Paolo Pasolini ya en los ’60 hablaba de “transformación antropológica" operada sobre los individuos por la televisión. Algo que tiene que ver con la metamorfosis de la conciencia en información. El conocimiento es una actividad, mientras que las informaciones se reciben, casi pasivamente. El aburrimiento, tan amado e idealizado por cierta tendencia romántica del siglo XIX, ha sido tan temido y aborrecido por el siguiente y por el nuestro porque el detenerse y el vaciarse del tiempo da miedo. Todo, la atención también, debe de convertirse en consumo cultural. Parece que los seres humanos han de ser llenados de informaciones como los frigoríficos de comida.
“El aburrimiento es un pájaro que nidifica en el árbol del tiempo”, escribió el poeta Jean-Pierre-Albert Bitouz, un desconocido primo de Baudelaire. “Dentro de sus huevos está el mundo”.
(Estupenda escena final de la pelicula "La scuola" de D. Lucchetti, 1995, con S. Orlando, el Profesor, que busca a Cardini, el estudiante que "hace la mosca")
“LOS LOCOS DE VALENCIA” (Lope de Vega, comedia, 1589/1590):
He aquí un breve resumen de la obra que ayer vimos en el Teatro de Colognola, Bérgamo, puesta en escena por la Compañía Guadalajara, de la ciudad de Madrid. Las fotos que lo acompañan están tomadas del sitio internet del teatro Palkettostage de Bérgamo.
Floriano, un joven noble, decide simular locura y esconderse en el Hospital de Valencia para escapar al castigo de un crimen que cree haber cometido. Erifila, una bella dama, huye de la casa paterna con su deshonesto criado, que la despoja de todas sus pertenencias y la abandona medio desnuda delante de la puerta del mismo hospital, donde los administradores la creen enajenada y la ingresan a la fuerza. “Los locos de Valencia”, comedia urbana impregnada de atmósfera carnavalesca y a momentos cómica, añade a su condición de obra maestra de Lope de Vega -el “monstruo de la naturaleza” como lo apodaron los contemporáneos suyos- un valioso interés antropológico y a la vez literario, ya que se trata probablemente de la primera representación dramática de una “Casa de locos” en el teatro cómico europeo.
- Las puertas constituìan el unico elemento escenogràfico muy cargado de significados metafòricos que expresan la idea del UMBRAL ENTRE LOCURA Y CORDURA, que todos los personajes de la obra cruzan varias veces durante la obra -
Ya vimos cómo esta específica mirada y disposición hacia la realidad cruda de la gente común y sus des-aventuras cotidianas constituye un rasgo peculiar y uno de los hilos rojos que recorren toda la literatura española, desde sus orígenes que echan raices en el crisol de la tradición oral de los Cantares de la Edad Media, hasta las formas narrativas del teatro y del cine contemporáneo –que con razón debe ser incluido en la literatura, en tanto que declinación visual de la narrativo- pasando por la tradiciónpicaresca del siglo XVI. En suma, en el arte también sale a flote una especificidad muy reconoscible de la mirada española sobre la realidad.
Por aquellos años en que vivía Lope de Vega, los caminos hacia las afueras de las ciudades de España estaban transitados por gentes y personajes muy diferentes: músicos, buhoneros, compañías de teatro de la lengua, moriscos y judíos, muchos de ellos a la ventura, marchando al exilio o huyendo de la policía. En suma, giróvagos, comerciantes, arrieros, nómadas o fugitivos por muchas razones. Pero siempre, ellos también al igual que nosotros, Caminantes.
Cuando empieza la acción, a las puertas de Valencia, posiblemente junto a las murallas, probablemente junto a la Puerta de los Inocentes, es decir cerca de la entonces Casa de los Locos han acampado algunos pequeños grupos. Entre ellos está, por ejemplo, Floriano que huye de Zaragoza, tras haber cometido un crimen. O por ejemplo, Erifila, de la que sospechamos que es una joven mora que ha huido del matrimonio concertado por sus padres, y que llega con su amante, un criado que le roba joyas y ropas, a las puertas de la Casa de los Locos. Todos, en fin, tienen razones personales para entrar en el manicomio, fingirse locos, y así pasar desapercibidos.
Pero a partir de ahí, fingiendo locura o mezclándose con verdaderos locos, la comedia de amor estalla con todo su esplendor sensual, música, celos, fingimientos.
Una historia de personajes que, al huir de una realidad que los amenaza, se ven cruzando los límites de la condición de “normalidad”, haciéndose ellos mismos fronteras y viviendo en la Arcadia de un hospital la inesperada aventura del amor como la más hermosa enfermedad del alma.
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- Extracto de una interpretaciòn de la obra en el Teatro de la Generalitat en Valencia en 2004. Nòtese que ahì el elemento escenogràfico es distinto -muros de maletas amontonadas en vez de puertas- pero que tiene la misma CARGA SEMANTICA de la versiòn que vimos ayer, osea la del MOVIMIENTO, EL DESPLAZAMIENTO, UMBRAL TANTO FISICO COMO SICOLOGICO/MENTAL -
Ya lo saben, estoy muy interesado en el tema de la evolución humana y la historia del hombre en cuanto curiosa y muy compleja especie animal a la cual pertenecemos. En particular me fascina una etapa de nuestro proceso evolutivo, osea el periodo entre el Paleolitico y el Neolitico, una época de verdaderas revoluciones, tanto climáticas como culturales, la cual determinó definitivamente el surgimiento de nuevos tipos de sociedades humanas, organizadas de una forma que podemos enmarcar como “prototípica” con respecto a la de la mayoría de las sociedades actuales.
Es precisamente en ese periodo –entre hace 12.000 y 8.000 años en Eurasia y Africa y 5.000 en las Américas- que se producen los cambios más significativos para el surgimiento de un nuevo estilo de vida, de nómada a sedentario, conjuntamente al desarrollo de las técnicas de domesticación de plantas y animales.
Podemos afirmar sin duda alguna que ésa fue la etapa más importante de nuestra evolución en cuanto animales, y que las sucesivas –pensemos en TODA la historia que se estudia en la escuela- sólo son pequeñas variaciones sobre un tema ya dado, así que resulta sumamente interesante y provechoso fijar nuestra atención justamente en ese periodo para poder entendernos mejor y tener una perspectiva más amplia y abarcadora.
“¿Por qué nuestras sociedades se desarrollaron de una forma y no de otra?”,
“¿Para qué y cuándo surgió la religión como práctica social y socializadora?”,
“¿De qué forma nacen las castas que detienen el poder, reyes y/o sacerdotes”,
“¿Cuándo se produjo la discriminación entre los géneros, y la división del trabajo?”.
Todas estas son preguntas que hallan una respuesta por así decirlo matricial en la transición entre Paleolitico y Neolitico, una epoca que generalmente nuestros manuales llaman "prehistoria", pero que efectivamente ya es historia, nuestra historia.
Sin embargo, antes de tener respuestas a estas capitales preguntas hay que detenerse un poco en la etapa anterior a la llamada “revolución neolítica”, así que detengámonos un poco en el Paleolitico, descansando en las cuevas de nuestros ancestros cazadores-recolectores, justamente aquí en España, en las famosas Cuevas de Altamira, en Cantabria, para admirar una de las obras maestras de nuestra civilización humana.
Las Cuevas de Altamira (aqui va el enlace al sitio oficial del museo, consultable en linea), conocidas sobre todo por las magníficas pinturas rupestres de bisontes, están situadas junto a Santillana del Mar. Hace unos 15.000 años, los cazadores-recolectores del Paleolítico Superior (Magdaleniense) plasmaron en las paredes de este mundo subterráneo bóvidos, équidos, cérvidos y otras figuras en forma de pinturas y grabados. Otras figuras representan arte parietal perteneciente al periodo llamado Solutrense.
Don Marcelino Saenz de Sautola
El descubrimiento de la cueva por un cazador en 1868 fue casual y su fama internacional se debe a los trabajos de Marcelino Sanz de Sautuola. Su hija María de ocho años descubrió en 1879 las figuras de la gran sala. El arte rupestre de la cueva fue objeto de discusión durante más de 20 años porque la comunidad científica no reconoció su antigüedad hasta 1902. Hasta entonces se consideraba imposible que cazadores – recolectores del paleolítico fuesen capaces de crear obras artísticas de tal belleza.
Al igual que siempre, no duden en pedirme material -libros y audiovisuales que sean- para profundizar el tema. Querid@s Caminantes, buen viaje al descubrimiento de nuestros orígenes más remotos, y al mismo tiempos tan cercanos.
Muy querid@s Caminantes, hace ya buen tiempo que no nos cruzamos por estos paraderos multimediales, pero hoy vamos a volver a arrancar con mas energías que nunca.
Desde Barcelona, donde me encuentro en este momento, les vuelvo a señalar una cita imperdible con un clásico de la Opera, la “Carmen” de Georges Bizet, basada en la novela de Prosper Mérimée. Trátase de una obra maestra sobre la España del siglo XIX –la acción se desarrolla en la ciudad de Sevilla- que ha contribuido a plasmar el imaginario europeo del siglo XIX sobre la “hispanidad” y la cultura andaluza.
Aquí van a encontrar mayor información sobre la historia y los personajes que componen el mosaico narrativo: descúbranlo ustedes si ya no lo conocen. Lo que quiero hacer ahora es mostrarles el valor añadido del espectáculo que hace unos días se ha puesto en escena en el Teatro Grande de Brescia.
Es el de una “Carmen” en versión flamenca, bajo la dirección artística del gran bailador y coreógrafo Antonio Gadés, en colaboración con el cineasta Carlos Saura. Dos gigantes de su arte que han sabido devolverle a un clásico toda la vitalidad que brota del milieu donde se desarrolla, es decir Andalucia y la música flamenca, serán los iniciadores de un recorrido musical y cultural que pronto nuestro blog caminará.
A continuación voy a compartir con mucho gusto unos filmados de la opera en clave cinematográfica adjuntándoles unos extractos significativos de una versión realizada en 1983 que muestran claramente las perspectivas de ambos directores sobre el tratamiento de la pieza. El cuerpo del bailador y el ojo del cineasta a servicio de un clásico, por asi decirlo. Además esta versión de cuenta con la colaboración del maestro de la guitarra española, embajador del flamenco en el mundo, Paco de Lucía. No cabe duda de que apreciarán la finura de algunas elecciones estilísticas, sea por lo que concierne la fotografía sea por la decisión de presentar no la obra puesta en escena, sino la fase de los ensayos de la compañía, lo cual reenvía al estado in fieri de una escenificación fluida, cogida en el acto de constituirse y re-actualizarse, en fin no cristalizada en una tarima definitiva recibiendo los últimos aplausos.
Esto que muestran las imagenes reenvia inmediatamente a aquel concepto de los “clasicos” definido por Italo Calvino, según el cual son “clasicas” las obras que no paran de producir nuevos significados por ser siempre actuales, y poseen la capacidad intrínseca de poder volver a renacer en cada época recreando distintas lecuras y resplandeciendo de una luz distinta cada vez que se dejan hablar.
A este proposito les señalo tambien la existencia de una lectura cinematografica del director italiano Francesco Rosi, en su pelicula de 1984, donde utiliza como banda sonora los aires originales de la obra.
Aquí va mi selección. En Youtube pueden encontrar la pelicula completa dividida en siete partes. Que las gocen. Hasta pronto Caminantes. Olé!