viernes, 18 de diciembre de 2015

ITALIA - MAFIAS. UNA RELACIÓN UMBILICAL.

Henos otra otra vez aquí, Caminantes.
El Camino siempre se ramifica al andar, pero siempre se vuelve a la senda del corazón, antes o después.
La entrada que inaugura este nuevo arranqus un artículo particolarmente intrigante tomado del periodico El País que ha sido objeto de interrogación oral de una Estudiante de 5B del instituto Vittorio Emanuele II de Bérgamo, Marta G. . 
Trátase de unas consideraciones muy interesantes sobre historia contemporánea de Italia y de la relación “umbilical” que desde su nacimiento en 1961 han tenido las mafias con el estado italiano. De ahí ha brotado enseguida un debate muy cautivador e instructivo para Tod@s en el curso. Una lectura que puede abrir puertas,  sobre todo para l@s no italianos.
Como nuestra buena costumbre es despedirse con un tema musical, no puedo sino prersentarles un trompetista japonés, Kazufumi Kodama,  con su banda reggae / ska Dub Station Band. que interpreta el celebérrimo tema de la pelicula “Il Padrino”, que tanto ha alimentado en todo el mundo el imaginario folklórico y algo estereotipado sobre las mafias italianas.
Qué lo gocen. Hasta pronto, Caminantes. Y ¡ hasta la próxima entrada!



« LAS MAFIAS SON TAN ANTIGUAS COMO ITALIA » EL PAIS  -dic.2015-

             John Dickie , historiador inglés, ha llevado a cabo sus investigaciones sobre la criminalidad organizada no sólo en bibliotecas y archivos, sino en la calle. Conoce a los principales fiscales, a policías y se ha pateado barrios no siempre recomendables. Primero publicó Cosa Nostra, centrado exclusivamente en la Mafia siciliana, pero luego continuó su trabajo con dos ensayos, Blood Brotherhoods y Mafia Republic, que ahora Debate publica en un solo volumen, Historia de la mafia, traducido por Jaime Collyer. Es un libro lleno de personajes y de historias, que logra que la atención del lector no decaiga en más de 800 páginas de crímenes y villanos, pero también héroes de la lucha antimafia. Su originalidad radica en que estudia de forma conjunta las tres mafias que han marcado la historia de Italia: la Mafia o Cosa Nostra de Sicilia, la ’Ndrangheta de Calabria y la Camorra de Nápoles y de Campania. La teoría de Dickie, que le distancia de otros estudiosos de la criminalidad organizada, es que estas tres mafias, muy diferentes, pero que forman parte del mismo fenómeno, no se pueden comprender sin Italia, que surgió como país durante el siglo XIX. La mafia para Dickie no surge por un vacío de poder, sino al mismo tiempo que el Estado italiano moderno y unido.
 ¿Cuáles son las principales diferencias entre las tres mafias que analiza en su libro?
No existe nada parecido a una mafia italiana. Hay tres mafias principales, pero hay grandes diferencias entre ellas, tanto ahora como históricamente. Mi objetivo es contar la historia de forma conjunta, en paralelo, para mostrar sus diferencias, pero también sus similitudes. Dos de las mafias podemos decir que son masónicas en su organización, porque son sociedades secretas obligadas por un juramento, con rituales y una jerarquía. Se trata de la Cosa Nostra, la Mafia siciliana, y la ’Ndrangheta, la mafia calabresa. La tercera mafia es la Camorra, que es mucho más confusa, se trata de un archipiélago de bandas en Nápoles y en Campania.
 ¿Por qué aquella que es la menos conocida, la ’Ndrangheta, es la más poderosa
 Actualmente sí. La ’Ndrangheta llenó el hueco que dejó la Mafia siciliana a principios de los noventa, muy debilitada por muchos motivos, sobre todo por su táctica de lanzar una guerra contra el Estado italiano, matando a jueces como Giovanni Falcone y Paolo Borsellino o lanzando una campaña de coches bomba. Por ese motivo perdió mucho poder y se convirtió en un socio comercial mucho menos fiable para los productores sudamericanos de cocaína. La ’Ndrangheta, que había sido ignorada por el Estado, encontró ahí una fuente de ingresos gigantesca. Y se convirtió en la organización más poderosa.


¿Cree que en la literatura y el cine se ha producido una cierta romantización de la mafia?
R. Esto es cierto sin duda en EE UU, basta con ver El Padrino. Pero es demasiado simplista ignorar obras de ficción sólo porque no reflejen el mundo real de la mafia: una de las cosas que estudio en mi libro es cómo se relacionan la ficción y la realidad. La misma palabra mafia surge de una obra de teatro, en 1863, sobre una banda carcelaria. La explicación más plausible que tenemos para la utilización de la palabra mafia es que los propios mafiosos vieron esa representación y se encontraron muy bien retratados. Siempre han sido muy narcisistas.
P. Ya que estamos en Los Soprano, usted cita una frase de Medow, la hija de Toni Soprano, que define a la mafia como “una forma de resolver los conflictos de manera informal en la Italia mediterránea”. Siempre ha existido la teoría de que la mafia surge allí donde el Estado no existe y es reemplazado por otro tipo de justicia. ¿Es cierto?
R. Medow, que trata de justificar a su padre, se hace eco de lo que muchos antropólogos estadounidenses dijeron sobre la mafia en los sesenta. No la percibieron como una organización criminal. Creo, en cambio, que no hay la más mínima duda de que existen organizaciones criminales que operan en Italia, pero si desapareciesen mañana, el país seguiría teniendo grandes problemas con la corrupción, con el mal funcionamiento del Estado. Por poner un solo ejemplo: la lentitud de la justicia para cobrar una deuda. Es normal que exista una gran tentación para recuperar el dinero de forma mucho más rápida por medios ilegales. Sin embargo, no me gusta hablar de mafiosidad o de cultura de la mafia, hace pensar que el problema no tiene solución y creo que sí la tiene.
P. ¿Cree que la tiene?
R. No creo que vaya a peor. Entre los setenta y los noventa, la violencia era tan brutal que el sur de Italia casi se convierte en un narcoestado, era algo muy parecido a la guerra. Mi esperanza es que en 1992, con el asesinato de Falcone, se produjo un punto de inflexión, sobre todo porque la sociedad se dio cuenta de la magnitud del problema. Falcone, antes de morir, dejó una herencia extraordinaria porque legó una estructura judicial y policial con las que Italia sigue luchando contra la mafia actualmente, como los equipos especiales antimafia dentro de la fiscalía. No todos tienen los medios necesarios, pero cada vez más gozan de un mayor poder. Italia combate a la mafia con creciente eficacia y eso nunca había ocurrido en el pasado. Eso es lo que me hace ser optimista. Lo que me hace no serlo tanto es todo el escándalo que ha afectado a Roma, que da la impresión de que esos avances en el terreno legal no están dando los resultados esperados, como si el país no respondiese al tratamiento
 ¿No cree que el creciente poder de la ’Ndrangheta, la situación en Nápoles, que parece más un Estado fallido que una ciudad, o el escándalo de Roma hacen creer que las cosas no han mejorado mucho?
No hay que confundir los síntomas de una mala administración, de un sistema político disfuncional, de la corrupción, con el crimen organizado. Desde fuera podemos pensar que todo es un síntoma de la presencia mafiosa, pero no es siempre el caso. En el caso de la Camorra se han producido avances, porque los principales clanes han sufrido muchos reveses.
 Como historiador, ¿cuál es el gran misterio de la mafia italiana que todavía está sepultado por la omertá?
 Italia tiene muchos misterios y es casi un deporte nacional especular sobre las auténticas razones detrás de acontecimientos terribles como el atentado en la estación de tren de Bolonia. En términos mafiosos, el misterio que más preocupa a la gente en este momento es lo que se llama las negociaciones, la tratativa, y está siendo juzgado ahora mismo. La tesis de los fiscales es que en el peor momento de la ofensiva de la Mafia siciliana contra el Estado, cuando la organización criminal quería negociar con el Gobierno después de sufrir tremendos golpes policiales, las conversaciones llegaron a producirse. Lo que es seguro es que se trata de un momento muy importante de la historia que no ha sido aclarado. Dicho esto, lo cierto es que todos los miembros de la cúpula de la Cosa Nostra, menos uno, Matteo Messina Denaro, se encuentran en prisión. El tipo que está cumpliendo condena por el asesinato del juez Paolo Borsellino, en julio de 1992, es con toda probabilidad inocente, hay muchos indicios que señalan que no lo hizo, empezando por los propios mafiosos. También hay testigos, no sabemos hasta qué punto fiables, que señalan que hubo connivencia de los servicios secretos.
P. Una vieja teoría mantiene que la mafia nació bajo el mandato español, por la ausencia del Estado, pero en su libro defiende exactamente lo contrario: que la mafia surge y cobra fuerza cuando se crea el Estado italiano. ¿Podría explicarlo?
R. Los orígenes españoles de la mafia son otro ejemplo clásico de la invención de mitos que rodean a estas organizaciones. El mito oficial de la fundación de la ’Ndrangheta es que había tres caballeros españoles que huyeron a Italia porque vengaron la violación de su hermana y que cada uno fundó una de las tres ramas de la mafia. Obviamente es una fábula. Las mafias son tan antiguas como Italia, son un producto de la violencia política durante la unificación. No se puede hacer una revolución sin violencia. Muchos de los protagonistas del risurgimiento se organizaron en sociedades secretas basadas en el modelo masónico y reclutaron matones, que aprendieron que la violencia les podía ser muy útil para conseguir otros fines y que, a la vez estuvieron, muy cerca de los personajes que iban a convertirse en la élite del país.
P. Su libro relata la historia de la mafia pero también de aquellos que lucharon contra las organizaciones criminales. ¿Se puede seguir la historia de la mafia a través de los movimientos antimafia?
R. Absolutamente. Como historiadores no sabríamos nada de la mafia si el Estado no hubiese luchado contra ella. Es así como conseguimos documentos. El esquema clásico es que, cuando se producen guerras civiles en la mafia, los perdedores acuden a la policía con toda la información. La policía investiga y cuando el caso llega a los tribunales muchas veces se derrumba, porque no los testigos no declaran o han sido asesinados… Eso nos ha privado de muchas evidencias. Pero la gente que luchaba contra la mafia en estas circunstancias eran increíbles, incluso aquellos que lo hicieron por motivos políticos oportunistas, por ejemplo bajo el fascismo.



(KAZUFUMI  KODAMA & DUB STATION BAND:
"THE GODFATHER", versión reggae, y "WHAT A WONDERFUL WORLD", versión ska)

sábado, 3 de enero de 2015

¡FELIZ AÑO A TOD@S, CAMINANTES! VAMOS A LUCHAR POR NUESTRA FELICIDAD...









Mis mejores y sinceros deseos para el comienzo de este nuevo 2015 a Tod@s.
Mi mensaje de augurios lo dejo a un hombre extraordinario de nuestros tiempos, cuyas palabras son una estrella polar y una referencia constante para nosotros también, que la Escuela la vivimos cada dìa, y luchamos con pasiòn para que sea un lugar de libertad, sentido crìtico y un laboratorio de futuros posibles.
Este hombre es José “Pepe” Mujica, el presidente de Uruguay, y las palabras emocionadas y emocionantes  que hoy dedico a Tod@s ustedes se dirigen precisamente a l@s jòvenes del mundo.
Palabra y praxis, coraje y coherencia. “EL CAMINO SE HACE ANDANDO, PERO NO HAY TERMINO MEDIO, UN CAMINANTE NO PUEDE SER NEUTRAL”. Feliz año, querid@s Caminantes, nos vemos la semana que viene.




EL DISCURSO COMPLETO.

sábado, 29 de noviembre de 2014

¿HABLAS ESPAÑOL O CASTELLANO? (de ABC del 25/11/2014 )

La Constitución de 1978 establece el castellano como lengua oficial de España, pero ¿que término es más recomendable utilizar?


Dentro del mapa de preguntas típicas que un turista recibe casi instintivamente no puede faltar aquella que haga referencia a las expresiones que el propio consultado maneja. «Do you speak english?», «parlez-vous français?», «sprechen Sie Deutsch?», «¿habla usted español?»,... aparecen de forma automática en cualquier mínimo contacto que sirva para romper las barreras que el lenguaje coloca. Pero, ¡un momento! ¿Seguro que habla español? ¿O lo que parla es castellano? ¿Existe realmente alguna diferencia entre ambos términos? Un mar de interrogantes flotan en el aire que transporta las palabras del idioma de Cervantes. ¿Se lo han planteado alguna vez? En ABC.es nos hemos propuesto indagar en un enigma que se remonta a épocas pretéritas.
Fernando Carratalá, catedrático de Lengua Castellana y Literatura y profesor del Centro Universitario Villanueva y de la Universidad de Mayores del Colegio Profesional de la Educación de la Comunidad de Madrid, explica la importancia de la historia en el embrión de esta cuestión, «la lenta reconquista de los territorios ocupados por los musulmanes originó la fragmentación de la unidad latinovulgar mantenida por el reino hispanogodo y el surgimiento de cinco dialectos románicos diferentes, que fueron, de oeste a este, el gallego, el leonés, el castellano, el navarro-aragonés y el catalán. De estos cinco dialectos, el leonés y el el aragonés no llegaron a constituirse en lenguas y quedaron relegados a reducidos dominios geográficos ante la expansión de la Reconquista castellana». Por su parte, en los territorios meridionales en los que se implantó el castellano, así como en las islas Canarias, surgieron cuatro variedades dialectales: andaluz, extremeño, murciano y canario.
En el reinado de los Reyes Católicos la lengua castellana se convierte en el vehículo de comunicación de todos los territorios de España, «en razón de su mayor prestigio, se adopta como lengua literaria. Los escritores catalanes y gallegos abandonarán sus lenguas vernáculas, relegadas al ámbito regional y familiar hasta que, a mediados del siglo XIX, renace su cultivo literario», señala Carratalá, colocando un importante paréntesis en la fecha que se produce el descubrimiento de América, «en 1492 quedan abiertas las puertas a la colonización de este continente y, con ella, a la expansión del castellano por un dilatado ámbito geográfico. Y también, en ese mismo año, Elio Antonio de Nebrija publica una Gramática de la lengua castellana, cuyo importante influjo dignificó el castellano hasta el extremo de equipararlo con el latín; y, por otra parte, facilitó el que los pueblos que se fueron incorporando a la monarquía española lo aprendieran».
La importancia de la lengua de Castilla queda refrendada durante la época de Carlos I, cuando en 1536 y tras pronunciar un discurso en Roma ante el papa Paulo III, su corte y los embajadores extranjeros, el monarca replicará al obispo de Mâcon, representante de Francia, quien se quejaba de no comprender bien el mensaje: «Señor obispo, entiéndame si quiere, y no espere de mí otras palabras que de mi lengua española, la cual es tan noble que merece ser sabida y entendida de toda la gente cristiana». El catedrático recuerda este hecho y señala que «el papel dominante que desempeña España en la Europa del siglo XVI acrecienta el prestigio de nuestro idioma». Ya en el año 1713 se funda la Real Academia Española de la Lengua, organismo que nace para combatir «los errores con que se halla viciado el idioma español, con la introducción de muchas voces bárbaras e impropias para el uso de la gente discreta».

Sinónimos e igual de válidos

Ahora bien, puesto en conocimiento del lector la conformación y el influjo cultural e histórico de nuestra lengua, la duda sigue estando en el aire: ¿español o castellano? He ahí la cuestión. Fernando Plans, profesor de español por la Université de Rennes 2 y autor del Blog de Filología Clásica, aclara que actualmente ambos vocablos son sinónimos e igual de válidos, «las dudas nacen y sobreviven por una cuestión meramente histórica». Por su parte, Carratalá argumenta que desde que el castellano obtiene la consideración de 'idioma nacional', empieza a denominarse lengua española al castellano extendido por todo el territorio hispánico, pero subraya que aun cuando su base sea la antigua lengua de Castilla, si se ha convertido en una coiné ha sido por la continua contribución de hablantes y escritores de todos los rincones de España y de Hispanoamérica.
Carratalá expresa que la RAE empieza en 1923 a hablar de 'lengua española' para titular tanto su Gramática como su Ortografía y su Diccionario, a pesar que desde su fundación había utilizado el castellano como denominación. «Entendemos que un cierto sentimiento de rechazo hacia la dependencia de la 'antigua metrópoli' ha llevado a algunos hispanoamericanos a preferir referirse a nuestra lengua común con el término castellano, en lugar de español, en lo cual subyace una intencionalidad política y no una cuestión simplemente lingüística».
No obstante, uno de los puntos más controvertidos guarda relación con el hecho de que la Constitución Española establezca el castellano como lengua oficial de España, obviando cualquier otra designación. «Es una mera diferencia forma e incluso política, de respeto entre las lenguas de España. Decir en la Constitución que el idioma oficial es el español supondría que las otras lenguas no lo serían. Se guarda el vocablo original del dialecto del latín, el castellano, y se respeta a las otras lenguas y dialectos», razona Plans.
En la misma línea se mueve Carratalá al analizar las razones, «es evidente que los legisladores, habida cuenta de que en España hay comunidades y regiones que cuentan con idiomas vernáculos, optaron por una redacción en la que el vocablo castellano alude a un idioma que trasciende los límites de Castilla, y que es el fruto histórico del esfuerzo colectivo de españoles -sean o no castellanos- e hispanoamericanos; lo que, por otra parte, y en términos de 'corrección política', no implica discriminación alguna para otras lengua habladas en la Península y que obviamente son también españolas».

 FUENTE: http://www.abc.es/cultura/20141125/abci-castellano-espanol-idioma-hablas-201411241949.html#.VHm0A6JV5sQ.facebook

 

"HABLAR POR HABLAR" - La Cabra Mecánica, 2008

Aullan los perros en cuarto creciente
silencio de lobos, la luna no miente
la luna no miente, no gasta palabras
palabra precisa, palabra gastada
Hablar por hablar
cantar por cantar
cantar o llorar
llorar y llorar
¡canta y no llores!

Te abro mi herida en un beso impotente
cuchillo de palo que hiere de muerte
que hiere de muerte que hiere mi espalda
palabra precisa palabra gastada

He empezado a ver bichos por la pared
las arañas me cantan su pena
desvelando el secreto del macramé
del tejer a luz de una vela.

sábado, 15 de noviembre de 2014

MEMORIAS BAJO PIEL

Frida Kahlo,"Autorretrato de columna rota", 1947

  Definitivamente nuestro cuerpo de Caminantes es un archivo sorprendente de vivencias, emociones, sensaciones, experiencias, en fin, de todo nuestro mundo que vive y late fuera de nosotros y debajo de nuestra piel,esa sutil membrana porosa  que respira vida y guarda memorias.
Es posible hablar de diferentes “tipos de memoria” de acuerdo con los sentidos involucrados en la percepción de la información exterior e interior. Nuestra cultura es básicamente audiovisual, lo que conlleva a un uso más frecuente del tipo de memoria en el que se involucran estos dos sentidos principales (audio y vista).
Sin embargo, igual se involucran los demás sentidos: ellos enriquecen las experiencias con estímulos táctiles, olfativos o gustativos, que refuerzan la intensidad de la información y facilitan su memorización.
Dentro de esta clase de memoria y de acuerdo con el tipo de estímulo que ésa capta y retiene, la memoria suele clasificarse como:
- Memoria auditiva: Su importancia capital reside en que, gracias a ella, es posible el acto de la comunicación verbal.
El aprendizaje del lenguaje se posibilita por la retención e imitación de sonidos propios de la lengua materna. Se amplía al aprendizaje y retención de sonidos que son reconocibles por cada individuo (voces, canciones, poemas, etc.)
- Memoria visual: Aunque en los primeros años de vida la memoria auditiva cobra gran importancia, un bebe, por ejemplo, reconoce primero la voz que el rostro de su madre, la memoria visual es fundamental en procesos educativos y de aprendizaje posteriores.
L@s niñ@s y muchach@s aprenden menos lo que ven, que lo que oye, la información gráfica se retiene con mayor facilidad que los discursos y por esta causa, los medios audiovisuales han ganado en espacio importantísimo en el ámbito escolar.
- Memoria gustativa: Esta memoria se ha quedado relegada ante la poca necesidad de obtener información acerca de los sabores que palpamos; solo en el caso de los catadores de alimentos (café o vinos, por ejemplo) se percibe un alto desarrollo de la memoria gustativa.
- Memoria olfativa: La capacidad de diferenciar y recordar olores, aromas y fragancias se debe a la información presente en la memoria olfativa; este sentido es el más antiguo en la corteza cerebral humana y permite, además, la percepción de feromonas que favorecen la interacción sexual.
- Memoria táctil: Quizá esta sea una de las menos desarrolladas, el primer contacto físico que, probablemente, está impreso en la memoria del ser humano sea el del seno materno.

 A partir de allí la memoria táctil, recoge información acerca del contacto que se establece con personas y objetos del entorno inmediato. Sensaciones de aspereza, suavidad, rigurosidad, dureza, y las asociaciones hechas con sensaciones de seguridad, confort, placer o displacer hacen parte, consciente o inconsciente, de la memoria táctil, otro salón de archivos en nuestra inmensa biblioteca personal bajo piel...
 
 
 

MACACO – “La memoria de mis pulgares” (España, 2013)

Apareciste
por algún lugar lejano,

Creía que ya no estabas aquí
pero el eco lejano de un recuerdo vago
de vez en cuando te oía venir
creía que ya no visitabas los rincones de mi corazón
camino con pies de arena desde que perdí tu corazón.

Y hoy te
de la memoria de mis pulgares.
Y hoy te apareciste
por algún lugar lejano
de la memoria de mis pulgares.

Siguen siguen
girando tus ojos dentro de mí  
Siguen siguen
girando tus ojos dentro de mí
solo espero que el viento
haga girar los míos en ti
solo espero que el viento
haga girar los míos en ti.

Estabas tan dentro mío que no te vi
pero mis ojos no parpadean cuando hablo de ti
vale que nadie es de nadie
pero quiero bombear mi corazón junto a tu latir
se me olvidó que te olvidé
vuelve con tu querer.

Y hoy te apareciste
por algún lugar lejano
de la memoria de mis pulgares.
Y hoy te apareciste
por algún lugar lejano
de la memoria de mis pulgares.

Siguen siguen
girando tus ojos dentro de mí
Siguen siguen
girando tus ojos dentro de mí
solo espero que el viento
haga girar los míos en ti
solo espero que el viento
haga girar los míos en ti.

Estabas tan dentro mío que no te vi.
 
 
 
KALETH MORALES – “Mis cinco sentidos”, (Colombia, 2002)
Encontré lo más bonito
lo que hace tanto anhelaba
es porque mi coranzoncito hace tiempo se merece esto
te busque porque de una luz al final del sendero
cuando vi tus ojos
cuando vi tu cuerpo
yo nací de nuevo
ahora si es verdad que me ajucie vivo sabroso
ahora si puedo decir que el amor es vakno
si me ven juicioso no diga que tonto que me he enamorado

Y si miro son tus ojos
y si toco son tus manos
y si percibo tu aroma
y se escuchan tus palabras
ay con el gusto de tu boca
asi viven mis cinco sentidos
solamente en contacto contigo
asi es que vivo yo

Ya todo el mundo lo sabe
nos han visto de la mano
ahi nos preguntan por la calle
y nosotros lo hemos confirmado
y sabes qué,
que no hay forma de ocultarlo todo el tiempo
que en cualquier momento
ya yo estoy dispuesto que lo publiquemos
ahora solo pienso en ti y en mi como uno solo
pasamos de ser dos caminantes a ser uno
Entrégame todo
yo te entrego todo todo
yo te lo aseguro

Así viven mis cinco sentidos
solamente en contacto contigo y asi es que vivo yo.
 
 

miércoles, 29 de octubre de 2014

PAPA PACO: "TIERRA, TECHO, TRABAJO"...

Papa Francisco ayer, 28/10/2014 en Roma, Encuentro Mundial de los Movimientos Populares


http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2014/october/documents/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.htmlhttp://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2014/october/documents/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html



DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO
A LOS PARTICIPANTES EN EL ENCUENTRO MUNDIAL DE MOVIMIENTOS POPULAR
ES
Aula Vieja del Sínodo
Martes 28 de octubre de 2014

"Buenos días de nuevo, estoy contento de estar entre ustedes, además les digo una confidencia, es la primera vez que bajo acá, nunca había venido. Como les decía, tengo mucha alegría y les doy una calurosa bienvenida.
Gracias por haber aceptado esta invitación para debatir tantos graves problemas sociales que aquejan al mundo hoy, ustedes que sufren en carne propia la desigualdad y la exclusión. Gracias al Cardenal Turkson por su acogida. Gracias, Eminencia, por su trabajo y sus palabras.
Este encuentro de Movimientos Populares es un signo, es un gran signo: vinieron a poner en presencia de Dios, de la Iglesia, de los pueblos, una realidad muchas veces silenciada. ¡Los pobres no sólo padecen la injusticia sino que también luchan contra ella!
No se contentan con promesas ilusorias, excusas o coartadas. Tampoco están esperando de brazos cruzados la ayuda de ONGs, planes asistenciales o soluciones que nunca llegan o, si llegan, llegan de tal manera que van en una dirección o de anestesiar o de domesticar. Esto es medio peligroso. Ustedes sienten que los pobres ya no esperan y quieren ser protagonistas, se organizan, estudian, trabajan, reclaman y, sobre todo, practican esa solidaridad tan especial que existe entre los que sufren, entre los pobres, y que nuestra civilización parece haber olvidado, o al menos tiene muchas ganas de olvidar.
Solidaridad es una palabra que no cae bien siempre, yo diría que algunas veces la hemos transformado en una mala palabra, no se puede decir; pero es una palabra mucho más que algunos actos de generosidad esporádicos. Es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, la tierra y la vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. Es enfrentar los destructores efectos del Imperio del dinero: los desplazamientos forzados, las emigraciones dolorosas, la trata de personas, la droga, la guerra, la violencia y todas esas realidades que muchos de ustedes sufren y que todos estamos llamados a transformar. La solidaridad, entendida, en su sentido más hondo, es un modo de hacer historia y eso es lo que hacen los movimientos populares.
Este encuentro nuestro no responde a una ideología. Ustedes no trabajan con ideas, trabajan con realidades como las que mencioné y muchas otras que me han contado… tienen los pies en el barro y las manos en la carne. ¡Tienen olor a barrio, a pueblo, a lucha! Queremos que se escuche su voz que, en general, se escucha poco. Tal vez porque molesta, tal vez porque su grito incomoda, tal vez porque se tiene miedo al cambio que ustedes reclaman, pero sin su presencia, sin ir realmente a las periferias, las buenas propuestas y proyectos que a menudo escuchamos en las conferencias internacionales se quedan en el reino de la idea, es mi proyecto.
No se puede abordar el escándalo de la pobreza promoviendo estrategias de contención que únicamente tranquilicen y conviertan a los pobres en seres domesticados e inofensivos. Qué triste ver cuando detrás de supuestas obras altruistas, se reduce al otro a la pasividad, se lo niega o peor, se esconden negocios y ambiciones personales: Jesús les diría hipócritas. Qué lindo es en cambio cuando vemos en movimiento a Pueblos, sobre todo, a sus miembros más pobres y a los jóvenes. Entonces sí se siente el viento de promesa que aviva la ilusión de un mundo mejor. Que ese viento se transforme en vendaval de esperanza. Ese es mi deseo.
Este encuentro nuestro responde a un anhelo muy concreto, algo que cualquier padre, cualquier madre quiere para sus hijos; un anhelo que debería estar al alcance de todos, pero hoy vemos con tristeza cada vez más lejos de la mayoría: tierra, techo y trabajo. Es extraño pero si hablo de esto para algunos resulta que el Papa es comunista.
No se entiende que el amor a los pobres está al centro del Evangelio. Tierra, techo y trabajo, eso por lo que ustedes luchan, son derechos sagrados. Reclamar esto no es nada raro, es la doctrina social de la Iglesia. Voy a detenerme un poco en cada uno de éstos porque ustedes los han elegido como consigna para este encuentro.
Tierra. Al inicio de la creación, Dios creó al hombre, custodio de su obra, encargándole de que la cultivara y la protegiera. Veo que aquí hay decenas de campesinos y campesinas, y quiero felicitarlos por custodiar la tierra, por cultivarla y por hacerlo en comunidad. Me preocupa la erradicación de tantos hermanos campesinos que sufren el desarraigo, y no por guerras o desastres naturales. El acaparamiento de tierras, la desforestación, la apropiación del agua, los agrotóxicos inadecuados, son algunos de los males que arrancan al hombre de su tierra natal. Esta dolorosa separación, que no es sólo física, sino existencial y espiritual, porque hay una relación con la tierra que está poniendo a la comunidad rural y su peculiar modo de vida en notoria decadencia y hasta en riesgo de extinción.
La otra dimensión del proceso ya global es el hambre. Cuando la especulación financiera condiciona el precio de los alimentos tratándolos como a cualquier mercancía, millones de personas sufren y mueren de hambre. Por otra parte se desechan toneladas de alimentos. Esto constituye un verdadero escándalo. El hambre es criminal, la alimentación es un derecho inalienable. Sé que algunos de ustedes reclaman una reforma agraria para solucionar alguno de estos problemas, y déjenme decirles que en ciertos países, y acá cito el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, “la reforma agraria es además de una necesidad política, una obligación moral” (CDSI, 300).
No lo digo solo yo, está en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Por favor, sigan con la lucha por la dignidad de la familia rural, por el agua, por la vida y para que todos puedan beneficiarse de los frutos de la tierra.
Segundo, Techo. Lo dije y lo repito: una casa para cada familia. Nunca hay que olvidarse que Jesús nació en un establo porque en el hospedaje no había lugar, que su familia tuvo que abandonar su hogar y escapar a Egipto, perseguida por Herodes. Hoy hay tantas familias sin vivienda, o bien porque nunca la han tenido o bien porque la han perdido por diferentes motivos. Familia y vivienda van de la mano. Pero, además, un techo, para que sea hogar, tiene una dimensión comunitaria: y es el barrio… y es precisamente en el barrio donde se empieza a construir esa gran familia de la humanidad, desde lo más inmediato, desde la convivencia con los vecinos. Hoy vivimos en inmensas ciudades que se muestran modernas, orgullosas y hasta vanidosas. Ciudades que ofrecen innumerables placeres y bienestar para una minoría feliz… pero se le niega el techo a miles de vecinos y hermanos nuestros, incluso niños, y se los llama, elegantemente, “personas en situación de calle”. Es curioso como en el mundo de las injusticias, abundan los eufemismos. No se dicen las palabras con la contundencia y la realidad se busca en el eufemismo. Una persona, una persona segregada, una persona apartada, una persona que está sufriendo la miseria, el hambre, es una persona en situación de calle: palabra elegante ¿no? Ustedes busquen siempre, por ahí me equivoco en alguno, pero en general, detrás de un eufemismo hay un delito.
Vivimos en ciudades que construyen torres, centros comerciales, hacen negocios inmobiliarios… pero abandonan a una parte de sí en las márgenes, las periferias. ¡Cuánto duele escuchar que a los asentamientos pobres se los margina o, peor, se los quiere erradicar! Son crueles las imágenes de los desalojos forzosos, de las topadoras derribando casillas, imágenes tan parecidas a las de la guerra. Y esto se ve hoy.
Ustedes saben que en las barriadas populares donde muchos de ustedes viven subsisten valores ya olvidados en los centros enriquecidos. Los asentamientos están bendecidos con una rica cultura popular: allí el espacio público no es un mero lugar de tránsito sino una extensión del propio hogar, un lugar donde generar vínculos con los vecinos. Qué hermosas son las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo. Qué lindas son las ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro. Por eso, ni erradicación ni marginación: Hay que seguir en la línea de la integración urbana. Esta palabra debe desplazar totalmente a la palabra erradicación, desde ya, pero también esos proyectos que pretenden barnizar los barrios pobres, aprolijar las periferias y maquillar las heridas sociales en vez de curarlas promoviendo una integración auténtica y respetuosa. Es una especie de arquitectura de maquillaje ¿no? Y va por ese lado. Sigamos trabajando para que todas las familias tengan una vivienda y para que todos los barrios tengan una infraestructura adecuada (cloacas, luz, gas, asfalto, y sigo: escuelas, hospitales o salas de primeros auxilios, club deportivo y todas las cosas que crean vínculos y que unen, acceso a la salud –lo dije- y a la educación y a la seguridad en la tenencia.
Tercero, Trabajo. No existe peor pobreza material - me urge subrayarlo-, no existe peor pobreza material, que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo. El desempleo juvenil, la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa opción social, de un sistema económico que pone los beneficios por encima del hombre, si el beneficio es económico, sobre la humanidad o sobre el hombre, son efectos de una cultura del descarte que considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar.
Hoy, al fenómeno de la explotación y de la opresión se le suma una nueva dimensión, un matiz gráfico y duro de la injusticia social; los que no se pueden integrar, los excluidos son desechos, “sobrantes”. Esta es la cultura del descarte y sobre esto quisiera ampliar algo que no tengo escrito pero se me ocurre recordarlo ahora. Esto sucede cuando al centro de un sistema económico está el dios dinero y no el hombre, la persona humana. Sí, al centro de todo sistema social o económico tiene que estar la persona, imagen de Dios, creada para que fuera el dominador del universo. Cuando la persona es desplazada y viene el dios dinero sucede esta trastocación de valores.
Y, para graficar, recuerdo una enseñanza de alrededor del año 1200. Un rabino judío explicaba a sus feligreses la historia de la torre de babel y entonces contaba cómo, para construir esta torre de babel, había que hacer mucho esfuerzo, había que fabricar los ladrillos, para fabricar los ladrillos había que hacer el barro y traer la paja, y amasar el barro con la paja, después cortarlo en cuadrado, después hacerlo secar, después cocinarlo, y cuando ya estaban cocidos y fríos, subirlos para ir construyendo la torre.
Si se caía un ladrillo, era muy caro el ladrillo con todo este trabajo, si se caía un ladrillo era casi una tragedia nacional. Al que lo dejaba caer lo castigaban o lo suspendían o no sé lo que le hacían, y si caía un obrero no pasaba nada. Esto es cuando la persona está al servicio del dios dinero y esto lo contaba un rabino judío, en el año 1200 explicaba estas cosas horribles.
Y respecto al descarte también tenemos que ser un poco atentos a lo que sucede en nuestra sociedad. Estoy repitiendo cosas que he dicho y que están en la Evangelii Gaudium. Hoy día, se descartan los chicos porque el nivel de natalidad en muchos países de la tierra ha disminuido o se descartan los chicos por no tener alimentación o porque se les mata antes de nacer, descarte de niños.
Se descartan los ancianos, porque, bueno, no sirven, no producen, ni chicos ni ancianos producen, entonces con sistemas más o menos sofisticados se les va abandonando lentamente, y ahora, como es necesario en esta crisis recuperar un cierto equilibrio, estamos asistiendo a un tercer descarte muy doloroso, el descarte de los jóvenes. Millones de jóvenes, yo no quiero decir la cifra porque no la sé exactamente y la que leí me parece un poco exagerada, pero millones de jóvenes descartados del trabajo, desocupados.
En los países de Europa, y estas si son estadísticas muy claras, acá en Italia, pasó un poquitito del 40% de jóvenes desocupados; ya saben lo que significa 40% de jóvenes, toda una generación, anular a toda una generación para mantener el equilibrio. En otro país de Europa está pasando el 50% y en ese mismo país del 50%, en el sur, el 60%, son cifras claras, óseas del descarte. Descarte de niños, descarte de ancianos, que no producen, y tenemos que sacrificar una generación de jóvenes, descarte de jóvenes, para poder mantener y reequilibrar un sistema en el cual en el centro está el dios dinero y no la persona humana.
Pese a esto, a esta cultura del descarte, a esta cultura de los sobrantes, tantos de ustedes, trabajadores excluidos, sobrantes para este sistema, fueron inventando su propio trabajo con todo aquello que parecía no poder dar más de sí mismo… pero ustedes, con su artesanalidad, que les dio Dios… con su búsqueda, con su solidaridad, con su trabajo comunitario, con su economía popular, lo han logrado y lo están logrando…. Y déjenme decírselo, eso además de trabajo, es poesía. Gracias.
Desde ya, todo trabajador, esté o no esté en el sistema formal del trabajo asalariado, tiene derecho a una remuneración digna, a la seguridad social y a una cobertura jubilatoria. Aquí hay cartoneros, recicladores, vendedores ambulantes, costureros, artesanos, pescadores, campesinos, constructores, mineros, obreros de empresas recuperadas, todo tipo de cooperativistas y trabajadores de oficios populares que están excluidos de los derechos laborales, que se les niega la posibilidad de sindicalizarse, que no tienen un ingreso adecuado y estable. Hoy quiero unir mi voz a la suya y acompañarlos en su lucha.
En este Encuentro, también han hablado de la Paz y de Ecología. Es lógico: no puede haber tierra, no puede haber techo, no puede haber trabajo si no tenemos paz y si destruimos el planeta. Son temas tan importantes que los Pueblos y sus organizaciones de base no pueden dejar de debatir. No pueden quedar sólo en manos de los dirigentes políticos. Todos los pueblos de la tierra, todos los hombres y mujeres de buena voluntad, tenemos que alzar la voz en defensa de estos dos preciosos dones: la paz y la naturaleza. La hermana madre tierra como la llamaba San Francisco de Asís.
Hace poco dije, y lo repito, que estamos viviendo la tercera guerra mundial pero en cuotas. Hay sistemas económicos que para sobrevivir deben hacer la guerra. Entonces se fabrican y se venden armas y, con eso los balances de las economías que sacrifican al hombre a los pies del ídolo del dinero, obviamente quedan saneados. Y no se piensa en los niños hambrientos en los campos de refugiados, no se piensa en los desplazamientos forzosos, no se piensa en las viviendas destruidas, no se piensa, desde ya, en tantas vidas segadas. Cuánto sufrimiento, cuánta destrucción, cuánto dolor. Hoy, queridos hermanas y hermanos, se levanta en todas las partes de la tierra, en todos los pueblos, en cada corazón y en los movimientos populares, el grito de la paz: ¡Nunca más la guerra!
Un sistema económico centrado en el dios dinero necesita también saquear la naturaleza, saquear la naturaleza, para sostener el ritmo frenético de consumo que le es inherente. El cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, la desforestación ya están mostrando sus efectos devastadores en los grandes cataclismos que vemos, y los que más sufren son ustedes, los humildes, los que viven cerca de las costas en viviendas precarias o que son tan vulnerables económicamente que frente a un desastre natural lo pierden todo. Hermanos y hermanas: la creación no es una propiedad, de la cual podemos disponer a nuestro gusto; ni mucho menos, es una propiedad sólo de algunos, de pocos: la creación es un don, es un regalo, un don maravilloso que Dios nos ha dado para que cuidemos de él y lo utilicemos en beneficio de todos, siempre con respeto y gratitud. Ustedes quizá sepan que estoy preparando una encíclica sobre Ecología: tengan la seguridad que sus preocupaciones estarán presentes en ella. Les agradezco, aprovecho para agradecerles, la carta que me hicieron llegar los integrantes de la Vía Campesina, la Federación de Cartoneros y tantos otros hermanos al respecto.
Hablamos de la tierra, de trabajo, de techo… hablamos de trabajar por la paz y cuidar la naturaleza… Pero ¿por qué en vez de eso nos acostumbramos a ver cómo se destruye el trabajo digno, se desahucia a tantas familias, se expulsa a los campesinos, se hace la guerra y se abusa de la naturaleza? Porque en este sistema se ha sacado al hombre, a la persona humana, del centro y se lo ha reemplazado por otra cosa. Porque se rinde un culto idolátrico al dinero. Porque se ha globalizado la indiferencia, se ha globalizado la indiferencia: a mí ¿qué me importa lo que les pasa a otros mientras yo defienda lo mío? Porque el mundo se ha olvidado de Dios, que es Padre; se ha vuelto huérfano porque dejó a Dios de lado.
Algunos de ustedes expresaron: Este sistema ya no se aguanta. Tenemos que cambiarlo, tenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro y que sobre ese pilar se construyan las estructuras sociales alternativas que necesitamos. Hay que hacerlo con coraje, pero también con inteligencia. Con tenacidad, pero sin fanatismo. Con pasión, pero sin violencia. Y entre todos, enfrentando los conflictos sin quedar atrapados en ellos, buscando siempre resolver las tensiones para alcanzar un plano superior de unidad, de paz y de justicia. Los cristianos tenemos algo muy lindo, una guía de acción, un programa, podríamos decir, revolucionario. Les recomiendo vivamente que lo lean, que lean las bienaventuranzas que están en el capítulo 5 de San Mateo y 6 de San Lucas, (cfr. Mt 5, 3 y Lc 6, 20) y que lean el pasaje de Mateo 25. Se lo dije a los jóvenes en Río de Janeiro, con esas dos cosas tienen el programa de acción.
Sé que entre ustedes hay personas de distintas religiones, oficios, ideas, culturas, países, continentes. Hoy están practicando aquí la cultura del encuentro, tan distinta a la xenofobia, la discriminación y la intolerancia que tantas veces vemos. Entre los excluidos se da ese encuentro de culturas donde el conjunto no anula la particularidad, el conjunto no anula la particularidad. Por eso a mí me gusta la imagen del poliedro, una figura geométrica con muchas caras distintas. El poliedro refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan la originalidad. Nada se disuelve, nada se destruye, nada se domina, todo se integra, todo se integra. Hoy también están buscando esa síntesis entre lo local y lo global. Sé que trabajan día tras día en lo cercano, en lo concreto, en su territorio, su barrio, su lugar de trabajo: los invito también a continuar buscando esa perspectiva más amplia, que nuestros sueños vuelen alto y abarquen el todo.
De ahí que me parece importante esa propuesta que algunos me han compartido de que estos movimientos, estas experiencias de solidaridad que crecen desde abajo, desde el subsuelo del planeta, confluyan, estén más coordinadas, se vayan encontrando, como lo han hecho ustedes en estos días. Atención, nunca es bueno encorsetar el movimiento en estructuras rígidas, por eso dije encontrarse, mucho menos es bueno intentar absorberlo, dirigirlo o dominarlo; movimientos libres tiene su dinámica propia, pero sí, debemos intentar caminar juntos. Estamos en este salón, que es el salón del Sínodo viejo, ahora hay uno nuevo, y sínodo quiere decir precisamente “caminar juntos”: que éste sea un símbolo del proceso que ustedes han iniciado y que están llevando adelante.
Los movimientos populares expresan la necesidad urgente de revitalizar nuestras democracias, tantas veces secuestradas por innumerables factores. Es imposible imaginar un futuro para la sociedad sin la participación protagónica de las grandes mayorías y ese protagonismo excede los procedimientos lógicos de la democracia formal. La perspectiva de un mundo de paz y justicia duraderas nos reclama superar el asistencialismo paternalista, nos exige crear nuevas formas de participación que incluya a los movimientos populares y anime las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energía moral que surge de la incorporación de los excluidos en la construcción del destino común. Y esto con ánimo constructivo, sin resentimiento, con amor.
Yo los acompaño de corazón en ese camino. Digamos juntos desde el corazón: Ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ninguna persona sin la dignidad que da el trabajo.
Queridos hermanas y hermanos: sigan con su lucha, nos hacen bien a todos. Es como una bendición de humanidad. Les dejo de recuerdo, de regalo y con mi bendición, unos rosarios que fabricaron artesanos, cartoneros y trabajadores de la economía popular de América Latina.
Y en este acompañamiento rezo por ustedes, rezo con ustedes y quiero pedirle a nuestro Padre Dios que los acompañe y los bendiga, que los colme de su amor y los acompañe en el camino dándoles abundantemente esa fuerza que nos mantiene en pie: esa fuerza es la esperanza, la esperanza que no defrauda, gracias."