“Existe la
belleza y existen los humillados. Cualquier dificultad la empresa de escribir
presente, nunca quisiera serle infiel ni a los segundos ni a la primera”
Sinopsis: es la historia de un hombre y su llegada al mundo de los muertos, donde
es recibido por un gusano, calacas sonrientes y la mismísima Catrina.
Poco a poco nuestro personaje descubre que, salvo algunos
inconvenientes, estar muerto no es tan malo.
Una producción de: Instituto Mexicano de Cinematografía / Calavera Films
/ Roberto Rochín / San Pedro Post / ITESO; con el apoyo de Cinema W /
Universidad de Guadalajara / FONCA / Virgin Studios / New Art / La Curva
/ Secretaría de Educación Pública / Lotería Nacional / Grupo Modelo
Guión y dirección: René Castillo
Producción: Alejandra Guevara / René Castillo
Fotografía: Sergio Ulloa
Edición: René Castillo
Música: Café Tacuba
Intérprete de "La Llorona": Eugenia León
Voces: Bruno Bichir, Daniel Cubillo, Claudia Prado, Celso García, María Urtuzuástegui
Premios: -
Premio Mayahuel, Premio de la Crítica Nacional y Premio de la
Asociación Cinemared al Mejor Cortometraje, XVI Muestra de Cine Mexicano
en Guadalajara, México 2001. - Danzante de Oro al Mejor Cortometraje
y Premio del Canal + Plus al Mejor Cortometraje Iberoamericano,
Certamen Iberoamericano de Cortometraje del 29° Festival de Cine
Internacional de Huesca, España 2001. - Premio Jean-Luc Xiberros a la
Mejor Ópera Prima, Premio del Canal J Junior al Mejor Cortometraje y
Reconocimiento Especial del Jurado FIPRESCI, Festival International Du
Film D' Animation Annecy, Francia 2001. - Premio al Mejor Cortometraje de Animación, Palm Spring International Short Film Festival, California, EUA 2001. -
Premio al Mejor Cortometraje y Reconocimiento Especial de la Prensa, 4°
Festival Internacional de Cortometraje "Expresión en Corto",
Guanajuato, México 2001. - Premio a la Mejor Animación, Festival Internacional de Cine de Valdivia, Santiago de Chile 2001. - Premio a la Mejor Película de Animación en el 44 Festival Internacional de Cortometraje y Animación de Leipzig, Alemania 2001. - Primer Premio Coral en el 23 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba 2001. -
Premio al Mejor Cortometraje de Animación en el 3er Festival de
Cortometraje Latinoamericano en Cine y Video de Caracas, Venezuela 2002. - Segundo Lugar en el Festival Cuadro 2002, México 2002. - Ariel al Mejor Cortometraje de Animación en la LXIV Entrega del Ariel, México 2002. -
Premio a la Mejor Música por el Jurado Infantil en el Festival
Internacional de Cine para Niños... y no tan niños, México 2002. - Premio del Jurado en el 6° Festival Internacional de Cine de Ismalia, Egipto 2002. - Premio a la Mejor Animación en el Festival Internacional de Cine de Animación, Canadá 2002. - Premio a la Mejor Animación en el Festival IMAGO 2002, Portugal 2002.
Todas las sociedades organizan ceremonias para conmemorar, celebrar o dar “el último saludo” a personas y eventos del calendario. La Vida y la Muerte, cada comienza y cada final, así como todo lo que concierne al cuerpo son, en la universalidad de las sociedades humanas, objetos de ceremonia. En estos días vamos entonces a detenernos en nuestra marcha sobre el origen y el sentido profundo de esta festividad del “día de Todos los Muertos”/ “Halloween”. In primis hay que tomar en cuenta que cada actividad ritual (osea todo tipo de fiesta, sea religiosa o no) suele desarrollarse en los momentos transcendentales de cambio de la existencia individual o colectiva y nace de nuestras propias emociones. “Ritualizar” consiste en traducir esas emociones que albergan tanto en el síngulo hombre como en la totalidad de un grupo, en un relato simbólico, como lo es efectivamente el mito, que es a su vez una modalidad para dar sentido a las ocurrencias de la vida en cuanto fenómenos de la naturaleza. Siempre el hombre ha necesitado “explicarse” el porqué de las cosas, en todas las edades desde la prehistoria, ha inventado formas y complejos sistemas narrativos para codificarlas, para “dominarlas” y no ser dominado por ellas, como en cambio ocurre en el reino animal. Para nosotros nada ocurre “así porque sí”.
Los ritos funerarios al igual que las festividades de conmemoración de los difuntos expresan, dentro de un grupo social, la solidaridad entre los vivos y los muertos porque regulan el luto -las señales de dolor- y aseguran el status del difunto para que una vez integrado en el mundo de los antepasados/ ancestros pueda participar otra vez de la continuidad del grupo, siendo un signo del pasado, osea de la historia del grupo mismo. Diciéndolo de otra forma, ninguna sociedad puede pensar a los vivos olvidándose de los muertos, ellos son la cara invisible del mundo, su revés, porque simplemente no hay vivo que un día no se convierta en un muerto: la conciencia de la muerte –distinta del mero conocimiento instinctivo animal- es en fin uno de los rasgos constitutivos de la cultura humana. Es por eso que hay que saber relacionarse con ese mundo también, para vivir en éste con equilibrio
Dicho esto, vamos a ver brevemente sin pretensiones de exaustividad qué es la festividad religiosa cristiana del “Día de lo muertos”, de dónde procede, y qué relaciones tiene con otras tradiciones como la celta de “Halloween”, intentando mostrar el substrato común que hoy les permite yustaponerse y fusionarse entre ellas en nuestras sociedades de la era consumística.
El célebre escritor siciliano Leonardo Sciascia decía que “el cristianismo permitía esas explosiones propiamente paganas, en el sentido más corriente de la palabra paganismo; esos rituales, esas fiestas, esa proyección y personificación de la materia y de las instancias de los mitos, por su constante actualidad en la vida de las comunidades”. Esta definición se ajusta de forma perfecta a una fiesta como la de “Todos los Santos”, considerada un unicum con el “Día de los muertos”, jornadas aparentemente dedicadas al luto y al dolor, pero que en muchas partes del mundo cristiano y católico se vive de forma alegre y lúdica, dedicada príncipalmente a los niños y al valor simbólico de la comida, principalmente en los países mediterraneos y en la América hispanizada.
Panoramix, el Druido
Sus orígenes tal como las conocemos hoyendía remontan al año 835 d.C. de la era cristiana, pero es mucho más antigua. La invasión de los romanos en el norte de Europa hizo que el mundo mediterraneo se mezclase con la cultura celta y germánica. Los romanos fusionaron las tradiciones celtas con sus Fiestas de Pomona, dedicadas a la diosa de la fertilidad, y así el primigenio Halloween de los celtas pudo sobrevivir al paso del tiempo conservando gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos.
El Papa Gregorio III fue el primero que estableció la fiesta en el calendario religioso, ya que la Iglesia católica no conseguía extirpar los antiguos cultos paganos de la cultura celta de los pueblos del norte de Europa, cuyo calendario indicaba el 31 de octubre como último día del año, corrió la fiesta de “Todos los Santos” del 1 de mayo al 1 de noviembre esperando así poder otorgar un nuevo significado cristiano a esos ritos profanos.
Según el año druídico, el 1 de noviembre era el “Samhain”-palabra celta que significa literalmente “todas las almas”- el final del año para la actividad pastoricia y primer día del invierno, cuando la noche se vuelve más larga del día, el comienzo del reino semestral de la Oscuridad, cuando las horas de oscuridad son más que las horas de luz. Una Noche Buena hecha y derecha, en fin una buena ocasión para celebrar el final de un ciclo y el comienzo de otro. Esta vigilia se llamó "All Hallows' Eve" (Vigilia de Todos los Santos) y con el paso del tiempo su importancia fue creciendo y su pronunciación fue cambiando hasta terminar en lo que hoy conocemos como "Halloween".
Para una sociedad como la de los Celtas, un pueblo que se dedicaba a la agricultura y el pastoreo, esta fecha tomaba una importancia muy particular. La vida cotidiana cambiaba radicalmente: los animales se conducían desde las montañas hacia los valles, se recogían los últimos frutos, los campos dejaban de producir alimento y se preparaban para la nueva siembra, las personas tendían a pasar más tiempo dentro de las casas para transcurrir bajo un techo las largas y frías noches del norte de Europa, empeñándose en trabajos de artesanía, construyendo utensilios y pasando las noches contando historias y leyendas. Los Celtas creían que en esa noche llena de magia todas las leyes físicas que regulaban el espacio y el tiempo se suspendían en vilo, volviendo posible la fusión del mundo real, él de acá, él de los vivos, y el mundo de allá, él de los muertos. Durante esa noche las almas de los difuntos podían volver a visitar a la familia y a la comunidad de los vivos: para no ser poseídos los campesinos y arrieros de la aldeas solían convertir sus casas en lugares fríos e inhóspitos apagando las hogueras, volviendo sus cuerpos horribles e irreconocibles disfrazándose de monstruos, y yendo de casa en casa para espantar y ahuyentar todos los espíritus que encontraban. En muchas culturas encontramos la misma tradición y uso, pero en momentos del año distintos: en todos los casos podemos sin duda afirmar que la matriz común es la convicción según la cual los muertos vuelven cíclicamente al mundo de los vivos para tener contactos con ellos y reafirmar su presencia invisible pero real. Piénsese simplemente a la figura del zombie de origen africano, o del vampiro de la Europa eslava, con todas sus representaciones que llegan hasta nuestros días en las formas más fantasiosas y espectaculares a las cuales el cine nos ha acustumbrado.
Antes se ha dicho de paso que la ritualidad del Día de los muertos cristiano tiene mucho que ver con los niños y la simbólica de la comida, entendida como don, como regalo. En la tradición del area mediterranea se suelen regalar dulces particulares a los niños -los llamados “dulces de los muertos”, cuya característica común es la presencia de habas, porque en la antiguedad se pensaba fuese la comida de los difuntos- y se llevan flores y adornos a las tumbas de los familiares difuntos. Toda esta ritualidad se basa en el concepto de “don” que en la vida de todos los días se traduce con la frase “sólo es un detalle” (nuestro “basta il pensiero” italiano): los padres y familiares solían tradicionalmente externar su afecto diciendo que el regalo lo hacen los muertos, y de esta forma vehiculan también el mensaje importante de la tradición y de la identidad que los vinculan en cuanto vivos al mundo de los muertos. Además, este elemento simbólico y ritual del don es para que los niños aprendan a vivir una relación tranquila y “natural” con la muerte, una lección que se concretiza también a través de la exorcización de un lugar como el cementerio. Junto a los niños las comunidades visitan a sus difuntos en los camposantos: no es raro ni casual que hasta en nuestros días sobrevive la tradición de almorzar y cenar sobre las tumbas o en las capillas de familias, una práctica ésta que se puede encontrar vigente en la América central, en países como México para citar uno.
Hoy la Fiesta de los muertos para los niños y adultos de nuestra parte de mundo tiende a ser vivida como un segundo carnaval más que como ritual conmemorativo, siendo el signo tangible del consumismo globalizado que está reemplazando, neutralizándola, la transmisión de la memoria y el vínculo con los ancestros. Este, en mi opinión personal, es elemento más interesante y determinante para comprender el éxito que va ganando en Italia como en España o Latinoamérica una fiesta como el moderno, consumístico y algo vacío Halloween norteamericano que tiende visiblemente a substituirse a las fiestas y sensibilidades tradicionales de nuestro area cultural, las cuales no se han de interpretar a la fuerza sólo como “religiosas” en sentido estricto, sino como conjunto de significados y valores compartidos por una comunidad. No se ha la tendencia de los padres a comprar unas máscaras y unos disfraces a los niños para que salgan en desfiles estandardizados de fantasmas, monstruos, brujas con calabazas y esqueletos por las calles de nuestras ciudades y pueblos, virtualizando y caricaturizando así la idea de la muerte, en vez de perpetuar la memoria de los ancestros, es decir la conciencia de la necesaria relación de co-presencia entre nuestro Pasado y nuestro Presente.
De todos modos, y de cualquier forma ustedes hayan querido celebrarla, espero que hayan pasado una feliz Noche Buena.
En Italia, así como en muchos otros Países del
mundo, la lectura es un hábito que va disminuyéndose cada vez más, a partir de
los primeros años escolares hasta la vejez, como atestiguan las encuestas y los
sondeos sobre hábitos y costumbres de la población: alrededor del 46% de los italianos, desde los 6 años de edad (véase las últimas investigaciones de ISTAT) lee sólo un libro cada año. Los
hábitos de lectura, propedéuticos y necesarios para el desarrollo de muchas
otras habilidades en el ser humano, deben ser fomentado desde temprana edad, y
la Escuela tendría que ser el lugar privilegiado para reflexionar y buscar
soluciones eficaces a la emergencia que logren rescatar esa práctica y
fomentarla. El diario EL PAIS de hoy proporciona en un artículo una posible
solución, contando la historia de una idea nacida en las escuelas primarias de
Panamá, que ya está dando frutos. Aquí en Italia también nosotros los
Profesores deberíamos prestarles oído a l@s Colegas centramericanos y
reflexionar sobre estas prácticas pedagógicas centradas en l@s Alumn@s que
buscan fomentar un sistema motivacional virtuoso. Y, de paso, podrìan salvar la
cultura de un País entero.
Estudiantes de la C.A. Mendoza, en San Miguelito, Panama, escuchando el relato de un compañero
-Estrategias para fomentar la lectura: escribir para poder leer. -Más de 1.200 Profesores panameños promueven un nuevo sistema de lectura cuya pedagogía se basa en los relatos que redactan los propios estudiantes. Los docentes asisten al VI Congreso de la Lengua becados por el Ministerio de Educación :
Cuando empezó a leer ante la clase, la voz de José Vega era un susurro. Los 27 niños del salón se echaron hacia delante en sus pupitres, tratando de llegar antes al sonido de la voz infantil bajo el zumbido de los tres ventiladores del techo. José levantó la mirada del libro, tomó aire mientras apretaba con sus manos el tomo. Carraspeó y su voz se alzó sobre los cuchicheos de la clase, el zumbido del ventilador y el alboroto que venía del patio: “Ese día habían pensado ir mucho más lejos a buscar un huevo, cuando…”, y entonces el resto recobró su posición natural sin dejar de seguir el relato de su compañero de 10 años.
Hace unos meses, capturar la atención de estos pequeños era impensable. A menos que fuera con Stevenson o Verne. Ahora, las lecturas más apetecidas son esas, las de los propios compañeros de clase, o las de otros chicos, de otra escuela u otra ciudad. La vida hecha literatura por ellos mismos.
Hace unos meses, conquistar esa atención era un sueño. La escuela Carlos A. Mendoza, en el distrito de San Miguelito, en Ciudad de Panamá, sabía poco de captar estudiantes para la causa de la lectura, en un país donde apenas se lee una media de dos libros por habitante y año. Y no es porque la escuela y los profesores no lo intentaran, sino porque no daban con la tecla indicada, como en la mayoría de escuelas y colegios de América Latina.
Nadie sabe si esa es la fórmula. Lo cierto es que hace dos años fueron los
mismos profesores de español del país quienes pidieron a la ministra de
Educación, Lucy Molinar, cambiar las estrategias de enseñanza del idioma y de
la promoción y fomento de la lectura. En noviembre de 2011, después de
participar en la Mesa Didáctica previa al XIV Congreso de la Asociación de
Academias de la Lengua Española, se firmó un compromiso con el Meduca (Ministerio de Educación) “para
asumir el protagonismo y ser actores del mejoramiento, pertinencia, uso de
herramientas tecnológicas y nuevas didácticas para la enseñanza de nuestro
idioma. Es una respuesta al bajo rendimiento estudiantil”, cuenta con una
amable vocalización la profesora Érida Morales, responsable de lo que salió de
aquel Congreso: Rednade. Ese es el
nombre. Y uno de los puntos clave es la lectura, llevar el libro a los
muchachos, a sus hogares.
En la Carlos A. Mendoza lo llevaban intentando de mil maneras con sus
12.000 almas, de 4 a 14 años, en las jornadas de mañana y tarde. “Lo intentamos
todo, todo, todo”. Es lo que dice Miriam Espinosa, que como directora se conoce
los trucos y triquiñuelas de los alumnos para evadir la lectura. “Lo veían como
una obligación, como una carga”, apostilla Judith Ceballos, profesora de
español. Así es que a Rednade se fueron sumando docentes de las nueve provincias
panameñas interesados en aprender nuevas metodologías de enseñanza del español
y del fomento del libro en este cambio de era y de hábitos de consumo y ocio
cultural. La fórmula es leer a partir de lo que se escribe. O motivar la
escritura, que de entrada tiene más simpatizantes, para luego leer lo escrito
propio y ajeno. De la creación a lo lúdico. O como lo ve Patricia, una de las 8
niñas con chaleco azul del Círculo de Lectores de la escuela: “Leemos aunque
sea por la curiosidad, por saber lo que cuenta un compañero de al lado, o de
otro que es como uno y está al otro lado del Canal”.
Entran en el mundo de la lectura, luego ya irán por territorios más
sofisticados, y en el camino se quedarán algunos. Pero los primeros pasos
parecen garantizados.
Leemos por curiosidad, por saber lo
que cuenta el de al lado".
Lo primero que Rednade creó, una vez organizada la red en 15 regiones con
sus supervisores y enlaces, fue un concurso de cuento a nivel nacional.
Recibieron medio millón, aunque fuera de un taller de clase. Luego se
seleccionaron los mejores relatos y se imprimieron en un libro que ahora está
en todas las escuelas y colegios de Panamá. Es el primer libro de lectura. Este año ampliaron el tema a
“Escribe un cuento en familia” y crearon las categorías
estudiantil, docentes y padres de familia. ¿Funcionará? Los nervios estaban de
punta. Al final se recibieron 790.492 cuentos estudiantiles, 15.191 docentes y
17.305 padres de familia, para un total de 822.988 cuentos en un país de tres
millones y medio de personas.
Y todo eso en un nuevo libro que pasará a las bibliotecas escolares y como
manual de lectura en las clases de español, algunos en edición bilingüe
español-inglés. Ya son 1.200 los profesores que forman parte de Rednade. Los
mismos que estos cuatro días llenan el anfiteatro y sesiones especializadas en
el VI Congreso Internacional de la Lengua Española. Llegan de
todos lados becados por el Ministerio de Educación. Van y vienen por los
pasillos recién alfombrados del Centro de Convenciones ATLAPA creando los
mismos murmullos de sus alumnos en clase. Cada uno trata de que su voz emerja
en medio del barullo formado por los comentarios que más les han sorprendido o
gustado de los seis paneles simultáneos que se realizan mañana y tarde. [El Pais, F.T.]
Esta risa no es de loco,
se están riendo de mi
me dicen que yo estoy loco
pero se están cayendo de un coco
porque de mi no pueden reir
lo que les pasa es que sin
mi saoco no pueden vivir
porque yo canto, bailo, toco un poco
y me hace sacudir.
Y esta risa no es de loco,
se están riendo de mi
me dicen que yo estoy loco
pero se están cayendo de un coco
porque de mi no pueden reir
lo que les pasa es que sin
mi saoco no pueden vivir
porque yo canto, bailo, toco un poco
y me hace sacudir.
Coro:
Vamo´a reir un poco.
Pero que vamo, vamo, vamo'a a
reir un poco.
si te quieres reir, ríete payaso.
esta risa, yo te digo no es de loco, loco.
locolocolocolocolocoloco...
ríe, ríe, ríe ríe y tu verás.
que a tu sonrisa a nadie le ha de molestar.
loco loco loco loco loco.
Anda, camina, camina y ríe sí.
Estoy diciendo que cambies
la cara de seriedad.
Pero que ríe a carcajada
cuacuaracuacuacuacua.
Para que ría, pero que rían verdad.
Oye pero con risa de loco.
Tu sonrisa gusta se ve con mucho saoco.
Anda ríe loco loco.
Loco loco loco loco loco loco...
Anda vamo vamo a volver a reir.
Vamo a reirnos del simiñoco.
A mi me parece que todo el mundo
se ha vuelto loco.
Rie rie rie rie como rio yo.
Que yo creo que a ti te patina el coco.
Por que tu risa tu risa no es de loco.
Loco loquero, loco loquero, locquero loco.
Ay rie tu carcajada final.
Lo chévere del idioma español es su espíritu patiperro que le permite ser entendido por el 80% de sus cuates. Sus casi 500 millones de hablantes no tienen que bregar en medio del bochinche de otras lenguas, a pesar de lo que digan los engreídos jailones y sin necesidad de huachafiar. Eso sí, a riesgo de que alguno pueda parecer un boludo al no entender las yapas de un idioma que no se cansa de decir asere a las expresiones que van apareciendo. Así surge una especie de parqueadero infinito donde caben desde vocablos curuvicas o cipotes, hasta otros pinches o mensos, que alguien podría interpretar como un contradiós. Pero es un idioma que no está en la olla porque sus palabras se sienten tuanis y rumbean sin complejos de ninguna vaina.
La anterior es una muestra de una lengua polifónica, policéntrica y
en expansión, de cuya riqueza y preocupaciones hablarán desde hoy y
hasta el miércoles más de 200 expertos en el VI Congreso Internacional de la Lengua Española
en Ciudad de Panamá. Como un homenaje a ella y a su diversidad, EL PAÍS
ha pedido a 20 escritores del mundo hispanohablante, más Estados
Unidos, que den el pie para crear un Atlas sonoro de las palabras más autóctonas del español.
Narradores, poetas y ensayistas han elegido el vocablo que consideran
que refleja mejor su país para que los internautas continúen con sus
propuestas en el blog Papeles perdidos.
Este Atlas sonoro coincide con la presentación en Panamá de la edición digital del Diccionario de Americanismos,
publicado por la RAE y la Asociación de las 22 Academias de la Lengua, a
cargo del académico Humberto López. Un libro cuya consulta está
disponible gratuitamente en la Red y que contiene más de 70.000 entradas
y unas 120.000 acepciones, sinónimos y variantes guapas y nada pendejas. Shhh... Así suena el Atlas en palabras de los 21 escritores:
Argentina: BOLUDO Juan Gelman. Es un término muy popular y dueño de una
gran ambivalencia hoy. Entraña la referencia a una persona tonta,
estúpida o idiota; pero no siempre implica esa connotación de insulto o
despectiva. En los últimos años me ha sorprendido la acepción o su
empleo entre amigos, casi como un comodín de complicidad. Ha venido
perdiendo el sentido insultante. Ha mutado a un lado más desenfadado,
pero sin perder su origen.
Bolivia: JAILÓN Edmundo Paz Soldán. Es alguien de la highsociety, y la connotación suele ser negativa. Los jailones viajan a Miami o Punta Cana de vacaciones y solo van a los bares de moda. Los jailones no entienden Bolivia porque son... jailones. Se llevarían bien con los fresas mexicanos o los chetos argentinos.
Chile: PATIPERRO
Antonio Skármeta. Los chilenos tenemos patas de perro.
Abandonamos nuestros lares con frecuencia tras vagas ensoñaciones o por
apremiantes necesidades que nos impulsan a dejar el país. Encerrados en
una tierra estrecha entre el mar y la cordillera de los Andes queremos
romper límites, curiosear. El patiperreo con el lenguaje nos ha dado grandes poetas.
Colombia: VAINA Laura Restrepo. Colombianísimo es el uso indiscriminado de la palabra vaina, comodín universal que para todo sirve. Exclamamos “¡qué vaina!” cuando se trata de un desastre, y “¡qué buena vaina!”
para referirnos a un triunfo e incluso a la salvación. Para precisar su
extenso significado, suele utilizarse precedida por el pronombre
demostrativo esa: “Pásame esa vaina”, decimos señalando con el índice, y podemos estar pidiendo desde una aguja hasta un elefante. “Ya salí de esa vaina” alude a cualquier alivio. Al extranjero que visite estas tierras, familiarizarse con el múltiple y versátil manejo de vaina le ahorra tener que aprender español. En cuanto a amplitud de cobertura, vaina solo es equiparable al omnímodo mierda (v. gr. “queda en la mierda”; “se me perdió esa mierda”; “qué es esta mierda”). El cosmos entero cabe en vaina, es el Alfa y el Omega; Vaina es el Aleph.
Costa Rica: TUANISCarlos Cortés. No viene de toonice, como machaca
el cómico mexicano Adal Ramones cuando nos imita, sino de la jerga
militar del salvadoreño Malespín en el siglo XIX. Al sustituir la e por
la a y la o por la i se crean tuani (bueno), peli (malo) y muchas más. El uso le añadió la s. ¿Todo tuanis? (como pregunta y afirmación) ¿Tuanis o agüevado? (como lema). Tuanis es todo y nada.
Cuba: ASERE Wendy Guerra. En la colección de cubanismos acopiados
por Argelio Santiesteban se asienta esta palabra como originaria de
África, especialmente de la religión carabalí. Algunos dicen que
significa “yo te saludo”, otros dicen que en lucumí significa loco, pero
lo cierto es que la nueva generación de cubanos refiere a asere y “asere que bolá” como el saludo más popular y común que ya nos distingue en el mundo.
Ecuador: YAPA Gabriela Alemán. La yapa es algo adicional, un regalo. Cuando tenía diez años en todas las panaderías de Quito se daba una yapa a los clientes habituales, eran uno o dos panes que establecían un pacto de amistad. En uno de esos viajes de ida y vuelta la yapa llegó, en época de la colonia y a través de Louisiana, al inglés como lagniappe. Enchufe TV, canal en youtube de humor ecuatoriano, ha devuelto a la yapa al día a día de los ecuatorianos con sus microyapas semanales. Aquí una de ellas.
El Salvador: CIPOTE Horacio Castellanos Moya. Palabra de uso común sinónimo
de niño, joven, adulto inmaduro. Es exclusiva de El Salvador, donde no
se le asigna ninguno de los significados castizos (hombre grueso o
torpe, miembro viril). Nunca se entendería en El Salvador, por ejemplo,
la frase “se le templó el cipote”. Un clásico de la literatura salvadoreña, Cuentos decipotes, de Salarrué, relata historias de niños. Y a nadie se le ocurriría en el país relacionarlo con Los once mil falos, de Apollinaire.
Carteles en spanglish de una tienda en Nueva Jersey, EEUU
España: CONTRADIÓS Álvaro Pombo. Es un coloquialismo español que se usa
para designar un disparate (una cosa absurda o contraria a la razón).
Francisco Umbral, en El Mundo (23-4-90): “Una democracia capitalista es un imposible metafísico, un contradiós”. Otro ejemplo, de mi cosecha: “¡Entrar en casa con los tenis embarrados es un contradiós!”
(dicho por una madre cabreada). Me parece una expresión esencialmente
española, una mezcla de teología y falta de lógica: se pone a Dios (que
es la contradicción absoluta) como análogo de la razón o el sentido
común. Dios y las cosas divinas y católicas están grabadas a fuego en
nuestro léxico y en nuestros usos lingüísticos.
Estados Unidos: PARQUEADERO Sergio de la Pava. Nuestra palabra tiene su origen sospechoso en el spanglish o, mejor, el espanglish.
Los idiomas son herramientas de los humanos no al reverso, así que si
toca combinarlos para ser entendido con rapidez, como frecuentemente le
toca al inmigrante, pues así crecen nuestras raíces. Solo cuida, cuando
estés parqueando el carro, que no te den un ticket.
Guatemala: KAIBIL Rodrigo Rey Rosa. En 1974 se puso en circulación esta palabra de origen maya-mam, kaibil,
para designar un tipo de comandos especiales que combatieron en la
guerra contraguerrillas en Guatemala, los que se hicieron notorios por
su crueldad extrema y porque participaron en numerosos actos de
genocidio. Kaibil aparece casi a diario en la prensa
guatemalteca, se usa tanto en relatos y novelas como en poemas y ensayos
y películas documentales.
Honduras: PIJA María Eugenia Ramos. La palabra pija
(denominación del pene) y sus derivados tienen tantas y tan diversas
acepciones en el habla hondureña que se ha convertido en parte de
nuestra identidad. Es una palabra pijuda, es decir, muy buena,
porque con ella expresamos desde entusiasmo a la indiferencia, pasando
por el enojo y estados alterados de conciencia. Se usa como sustantivo,
verbo y adjetivo. “Me voy a la pija” significa me voy lejos. “Me vale pija”, no me importa; “estar a pija”, estar furioso, pero también estar borracho; pijinear, irse de fiesta, de parranda. Ser pijudo o pijuda es ser una buena persona o algo muy bien hecho.
México: PINCHE José Emilio Pacheco. En México, pinche canceló
su acepción normal para adquirir, no se sabe cuándo, las
características de un epíteto derogatorio que sorprende por su
omnipresencia y durabilidad. Pinche puede ser un empleado, el
hábito de fumar, la suerte, un policía, una camisa, un perro, una casa,
una persona, el mundo entero, una comida, un regalo, un sueldo o bien lo
que a usted se le ocurra. Se trata, pues, de un epíteto que degrada
todo lo que toca. Normaliza y vuelve aceptable una furia sin límites
contra algo que nos ofende y humilla pero no podemos cambiar.
Nicaragua: CHUNCHE Sergio Ramírez. Un chunche es una cosa y cualquier cosa, un comodín que salta sin descanso, mueble, aparato, herramienta, vehículo. “Montarse en un chunche”, “pásame ese chunche, “quitá de allí ese chunche”..., jamás se aparta de la boca y también es el sexo de una mujer, chunchito, o su admirado trasero: “Qué soberano chunche”.
Panamá: SINVERGÜENZURA Carlos Wynter Melo.Sinvergüenzura es el sustantivo de la infinitud y, en consecuencia, de la libertad absoluta. Una sinvergüenzura
es comerse el mundo de un bocado. Es un escape —a veces son inmorales
las reglas morales— o el motivo de que exclames de repente, porque te
nació de las vísceras: “¡Qué sinvergüenzura!”, para quejarte o decir, oye, es asombroso que los humanoides seamos inmensos.
Paraguay: CURUVICA José Pérez Reyes. De origen guaraní con sufijo español,
se trata del pequeñísimo fragmento resultante de la trituración algún
material sólido. Como un párrafo desprendido de una obra. Viene al caso
porque los escritores por ejemplo, juntamos palabras como curuvicas y de esa suma de restos sale un texto.
Perú: HUACHAFO Iván Thays. Aunque se considera un sinónimo de cursi, su significado es más amplio y va de lo gramatical a lo sociológico. La huachafería
es imitar o pretender ser lo que no es. Además, está relacionado a lo
ostentoso, falta imperdonable en un país donde se sobrestima el perfil
bajo. Su uso es tan subjetivo que resulta incluso huachafo el andar señalando las huachaferías de los demás.
Puerto Rico: BREGAR Mayra Santos-Febres. Yo brego, tu bregas, estamos bregando; “¡chico, brega bien!”. Me imagino que la ubicuidad de la palabra explica todo un modo de vida. Hay que bregar
mucho para vivir en Puerto Rico. Hay que estar dispuesto a negociar,
resolver, esquivar e inventar soluciones nuevas casi cada día. Vivimos,
como dice nuestro gran ensayista Arcadio Díaz, del arte de bregar.
República Dominicana: OLLA Rita Indiana Hernández. La olla es un lugar
caliente y letal, pequeño infierno donde terminan los desempleados,
viven los pobres y al que hacen referencia constante los de la clase
media. El que dice toy en la olla o toy en olla está quebrado, desbaratao, sin un chele. La olla es también un adjetivo, una obra de arte al igual que el discurso de un político puede ser o estar olla (horrible, pobre, ridículo). La isla es una olla adentro de otra. ¡Qué olla!
Uruguay: CELESTE Claudia Amengual. Algún distraído diría que el término celeste
proviene de la camiseta de la selección de fútbol, pero lo cierto es
que esta lo toma de nuestra bandera. De ahí derivan expresiones como “la
celeste” o “soy celeste” que han enriquecido el significado y lo han transformado en una marca de la identidad nacional uruguaya.
Venezuela: BOCHINCHE Rafael Cadenas. No es propiamente un venezolanismo, pero es “voz de origen americano”, según asienta Francisco Javier Pérez en su Diccionario Histórico del Español
de Venezuela y añade que es “una de las voces más expresivas del
español”. Inicialmente, solo tuvo el sentido de fiesta escandalosa,
luego significó desorden, alboroto, tumulto, después pasó al ámbito
político. Francisco de Miranda la hizo célebre cuando al ser derrotado,
al comienzo de la guerra de independencia, exclamó sobre su tropa: “Bochinche, bochinche, esta gente no es capaz sino de bochinche”. Y bochinchero se aplica a alguien irresponsable, falto de seriedad.
Y eso es lo que no quiere ser la lengua española. Las palabras propuestas por estos 21 escritores lo confirman como un idioma pijudísimo, que no es cualquier chunche porque sirve, entre otras cosas, para platicar hasta convertirse en una marca igual que la celeste. ¡Genial sinvergüenzura!