miércoles, 23 de octubre de 2013

UN ATLAS SONORO DEL ESPAÑOL


                                                                                                                     Ciudad de Panamá 21 OCT 2013

      Lo chévere del idioma español es su espíritu patiperro que le permite ser entendido por el 80% de sus cuates. Sus casi 500 millones de hablantes no tienen que bregar en medio del bochinche de otras lenguas, a pesar de lo que digan los engreídos jailones y sin necesidad de huachafiar. Eso sí, a riesgo de que alguno pueda parecer un boludo al no entender las yapas de un idioma que no se cansa de decir asere a las expresiones que van apareciendo. Así surge una especie de parqueadero infinito donde caben desde vocablos curuvicas o cipotes, hasta otros pinches o mensos, que alguien podría interpretar como un contradiós. Pero es un idioma que no está en la olla porque sus palabras se sienten tuanis y rumbean sin complejos de ninguna vaina.
La anterior es una muestra de una lengua polifónica, policéntrica y en expansión, de cuya riqueza y preocupaciones hablarán desde hoy y hasta el miércoles más de 200 expertos en el VI Congreso Internacional de la Lengua Española en Ciudad de Panamá. Como un homenaje a ella y a su diversidad, EL PAÍS ha pedido a 20 escritores del mundo hispanohablante, más Estados Unidos, que den el pie para crear un Atlas sonoro de las palabras más autóctonas del español. Narradores, poetas y ensayistas han elegido el vocablo que consideran que refleja mejor su país para que los internautas continúen con sus propuestas en el blog Papeles perdidos.
Este Atlas sonoro coincide con la presentación en Panamá de la edición digital del Diccionario de Americanismos, publicado por la RAE y la Asociación de las 22 Academias de la Lengua, a cargo del académico Humberto López. Un libro cuya consulta está disponible gratuitamente en la Red y que contiene más de 70.000 entradas y unas 120.000 acepciones, sinónimos y variantes guapas y nada pendejas.
Shhh... Así suena el Atlas en palabras de los 21 escritores:



Argentina: BOLUDO
Juan Gelman. Es un término muy popular y dueño de una gran ambivalencia hoy. Entraña la referencia a una persona tonta, estúpida o idiota; pero no siempre implica esa connotación de insulto o despectiva. En los últimos años me ha sorprendido la acepción o su empleo entre amigos, casi como un comodín de complicidad. Ha venido perdiendo el sentido insultante. Ha mutado a un lado más desenfadado, pero sin perder su origen.

Bolivia: JAILÓN
Edmundo Paz Soldán. Es alguien de la high society, y la connotación suele ser negativa. Los jailones viajan a Miami o Punta Cana de vacaciones y solo van a los bares de moda. Los jailones no entienden Bolivia porque son... jailones. Se llevarían bien con los fresas mexicanos o los chetos argentinos.

Chile: PATIPERRO
Antonio Skármeta.
Los chilenos tenemos patas de perro. Abandonamos nuestros lares con frecuencia tras vagas ensoñaciones o por apremiantes necesidades que nos impulsan a dejar el país. Encerrados en una tierra estrecha entre el mar y la cordillera de los Andes queremos romper límites, curiosear. El patiperreo con el lenguaje nos ha dado grandes poetas.


Colombia: VAINA
Laura Restrepo. Colombianísimo es el uso indiscriminado de la palabra vaina, comodín universal que para todo sirve. Exclamamos “¡qué vaina!” cuando se trata de un desastre, y “¡qué buena vaina!” para referirnos a un triunfo e incluso a la salvación. Para precisar su extenso significado, suele utilizarse precedida por el pronombre demostrativo esa: “Pásame esa vaina”, decimos señalando con el índice, y podemos estar pidiendo desde una aguja hasta un elefante. “Ya salí de esa vaina” alude a cualquier alivio. Al extranjero que visite estas tierras, familiarizarse con el múltiple y versátil manejo de vaina le ahorra tener que aprender español. En cuanto a amplitud de cobertura, vaina solo es equiparable al omnímodo mierda (v. gr. “queda en la mierda”; “se me perdió esa mierda”; “qué es esta mierda”). El cosmos entero cabe en vaina, es el Alfa y el Omega; Vaina es el Aleph.

Costa Rica: TUANISCarlos Cortés. No viene de too nice, como machaca el cómico mexicano Adal Ramones cuando nos imita, sino de la jerga militar del salvadoreño Malespín en el siglo XIX. Al sustituir la e por la a y la o por la i se crean tuani (bueno), peli (malo) y muchas más. El uso le añadió la s. ¿Todo tuanis? (como pregunta y afirmación) ¿Tuanis o agüevado? (como lema). Tuanis es todo y nada.

Cuba: ASERE
Wendy Guerra. En la colección de cubanismos acopiados por Argelio Santiesteban se asienta esta palabra como originaria de África, especialmente de la religión carabalí. Algunos dicen que significa “yo te saludo”, otros dicen que en lucumí significa loco, pero lo cierto es que la nueva generación de cubanos refiere a asere y “asere que bolá” como el saludo más popular y común que ya nos distingue en el mundo.

Ecuador: YAPA
Gabriela Alemán. La yapa es algo adicional, un regalo. Cuando tenía diez años en todas las panaderías de Quito se daba una yapa a los clientes habituales, eran uno o dos panes que establecían un pacto de amistad. En uno de esos viajes de ida y vuelta la yapa llegó, en época de la colonia y a través de Louisiana, al inglés como lagniappe. Enchufe TV, canal en youtube de humor ecuatoriano, ha devuelto a la yapa al día a día de los ecuatorianos con sus microyapas semanales. Aquí una de ellas.

El Salvador: CIPOTE
Horacio Castellanos Moya. Palabra de uso común sinónimo de niño, joven, adulto inmaduro. Es exclusiva de El Salvador, donde no se le asigna ninguno de los significados castizos (hombre grueso o torpe, miembro viril). Nunca se entendería en El Salvador, por ejemplo, la frase “se le templó el cipote”. Un clásico de la literatura salvadoreña, Cuentos de cipotes, de Salarrué, relata historias de niños. Y a nadie se le ocurriría en el país relacionarlo con Los once mil falos, de Apollinaire.

Carteles en spanglish de una tienda en Nueva Jersey, EEUU
España: CONTRADIÓS
Álvaro Pombo. Es un coloquialismo español que se usa para designar un disparate (una cosa absurda o contraria a la razón). Francisco Umbral, en El Mundo (23-4-90): “Una democracia capitalista es un imposible metafísico, un contradiós”. Otro ejemplo, de mi cosecha: “¡Entrar en casa con los tenis embarrados es un contradiós!” (dicho por una madre cabreada). Me parece una expresión esencialmente española, una mezcla de teología y falta de lógica: se pone a Dios (que es la contradicción absoluta) como análogo de la razón o el sentido común. Dios y las cosas divinas y católicas están grabadas a fuego en nuestro léxico y en nuestros usos lingüísticos.

Estados Unidos: PARQUEADERO
Sergio de la Pava. Nuestra palabra tiene su origen sospechoso en el spanglish o, mejor, el espanglish. Los idiomas son herramientas de los humanos no al reverso, así que si toca combinarlos para ser entendido con rapidez, como frecuentemente le toca al inmigrante, pues así crecen nuestras raíces. Solo cuida, cuando estés parqueando el carro, que no te den un ticket.

Guatemala: KAIBIL
Rodrigo Rey Rosa. En 1974 se puso en circulación esta palabra de origen maya-mam, kaibil, para designar un tipo de comandos especiales que combatieron en la guerra contraguerrillas en Guatemala, los que se hicieron notorios por su crueldad extrema y porque participaron en numerosos actos de genocidio. Kaibil aparece casi a diario en la prensa guatemalteca, se usa tanto en relatos y novelas como en poemas y ensayos y películas documentales.

Honduras: PIJA
María Eugenia Ramos. La palabra pija (denominación del pene) y sus derivados tienen tantas y tan diversas acepciones en el habla hondureña que se ha convertido en parte de nuestra identidad. Es una palabra pijuda, es decir, muy buena, porque con ella expresamos desde entusiasmo a la indiferencia, pasando por el enojo y estados alterados de conciencia. Se usa como sustantivo, verbo y adjetivo. “Me voy a la pija” significa me voy lejos. “Me vale pija”, no me importa; “estar a pija”, estar furioso, pero también estar borracho; pijinear, irse de fiesta, de parranda. Ser pijudo o pijuda es ser una buena persona o algo muy bien hecho.

México: PINCHE
José Emilio Pacheco. En México, pinche canceló su acepción normal para adquirir, no se sabe cuándo, las características de un epíteto derogatorio que sorprende por su omnipresencia y durabilidad. Pinche puede ser un empleado, el hábito de fumar, la suerte, un policía, una camisa, un perro, una casa, una persona, el mundo entero, una comida, un regalo, un sueldo o bien lo que a usted se le ocurra. Se trata, pues, de un epíteto que degrada todo lo que toca. Normaliza y vuelve aceptable una furia sin límites contra algo que nos ofende y humilla pero no podemos cambiar.

Nicaragua: CHUNCHE
Sergio Ramírez. Un chunche es una cosa y cualquier cosa, un comodín que salta sin descanso, mueble, aparato, herramienta, vehículo. “Montarse en un chunche”, “pásame ese chunche, “quitá de allí ese chunche”..., jamás se aparta de la boca y también es el sexo de una mujer, chunchito, o su admirado trasero: “Qué soberano chunche”.

Panamá: SINVERGÜENZURA
Carlos Wynter Melo. Sinvergüenzura es el sustantivo de la infinitud y, en consecuencia, de la libertad absoluta. Una sinvergüenzura es comerse el mundo de un bocado. Es un escape —a veces son inmorales las reglas morales— o el motivo de que exclames de repente, porque te nació de las vísceras: “¡Qué sinvergüenzura!”, para quejarte o decir, oye, es asombroso que los humanoides seamos inmensos.

Paraguay: CURUVICA
José Pérez Reyes. De origen guaraní con sufijo español, se trata del pequeñísimo fragmento resultante de la trituración algún material sólido. Como un párrafo desprendido de una obra. Viene al caso porque los escritores por ejemplo, juntamos palabras como curuvicas y de esa suma de restos sale un texto.

Perú: HUACHAFO
Iván Thays. Aunque se considera un sinónimo de cursi, su significado es más amplio y va de lo gramatical a lo sociológico. La huachafería es imitar o pretender ser lo que no es. Además, está relacionado a lo ostentoso, falta imperdonable en un país donde se sobrestima el perfil bajo. Su uso es tan subjetivo que resulta incluso huachafo el andar señalando las huachaferías de los demás.

Puerto Rico: BREGAR
Mayra Santos-Febres. Yo brego, tu bregas, estamos bregando; “¡chico, brega bien!”. Me imagino que la ubicuidad de la palabra explica todo un modo de vida. Hay que bregar mucho para vivir en Puerto Rico. Hay que estar dispuesto a negociar, resolver, esquivar e inventar soluciones nuevas casi cada día. Vivimos, como dice nuestro gran ensayista Arcadio Díaz, del arte de bregar.

República Dominicana: OLLA
Rita Indiana Hernández. La olla es un lugar caliente y letal, pequeño infierno donde terminan los desempleados, viven los pobres y al que hacen referencia constante los de la clase media. El que dice toy en la olla o toy en olla está quebrado, desbaratao, sin un chele. La olla es también un adjetivo, una obra de arte al igual que el discurso de un político puede ser o estar olla (horrible, pobre, ridículo). La isla es una olla adentro de otra. ¡Qué olla! 




Uruguay: CELESTE
Claudia Amengual. Algún distraído diría que el término celeste proviene de la camiseta de la selección de fútbol, pero lo cierto es que esta lo toma de nuestra bandera. De ahí derivan expresiones como “la celeste” o “soy celeste” que han enriquecido el significado y lo han transformado en una marca de la identidad nacional uruguaya.

Venezuela: BOCHINCHE
Rafael Cadenas. No es propiamente un venezolanismo, pero es “voz de origen americano”, según asienta Francisco Javier Pérez en su Diccionario Histórico del Español de Venezuela y añade que es “una de las voces más expresivas del español”. Inicialmente, solo tuvo el sentido de fiesta escandalosa, luego significó desorden, alboroto, tumulto, después pasó al ámbito político. Francisco de Miranda la hizo célebre cuando al ser derrotado, al comienzo de la guerra de independencia, exclamó sobre su tropa: “Bochinche, bochinche, esta gente no es capaz sino de bochinche”. Y bochinchero se aplica a alguien irresponsable, falto de seriedad.
Y eso es lo que no quiere ser la lengua española. Las palabras propuestas por estos 21 escritores lo confirman como un idioma pijudísimo, que no es cualquier chunche porque sirve, entre otras cosas, para platicar hasta convertirse en una marca igual que la celeste. ¡Genial sinvergüenzura!


 


sábado, 12 de octubre de 2013

12 DE OCTUBRE: ¿QUIÉN CELEBRA EL DÍA "DE LA RAZA" / DÍA "DE LA HISPANIDAD"?



   Como cada 12 de octubre hoy también se celebra en España la denominada Fiesta Nacional, conocida en los países hispanófonos como Día de la Raza, o con el más neutral nombre de Día de la Hispanidad, en conmemoración del descubrimiento de América.     Sé que hay quienes lo festejan en la escuela italiana también, Alumn@s y Profesores de lengua española, unos con entusiasmo y otros con una pizca de ingenuidad, pero es precisamente esto lo me impulsa hoy a ahondar en el tema, porque para mí tiene el aspecto simbólico de las cosas tiene una importancia cabal. He esperado hasta el día siguiente para decidir si dedicarle un espacio aquí en nuestro blog para no sumarme a la retórica de los medios de comunicación -tanto españoles como latinoamericanos- y hacer decantar el maremagnum de tinta gastada en vacuidades y solemnidades, y por fin he resuelto que ahora nos toca a nosotros decir la nuestra.
Sobre la palabra “raza” y su sinónimo politically correct "hispanidad" en particular quisiera yo detenerme con ustedes a reflexionar, porque no se trata sólo de una simple y neutral etiqueta, sino que implica mucho más de lo que parece.
Basta mirar los orígenes de esta “fiesta” para percatarnos de su verdadero carácter. Cierto es que desde el año 1918 alcanzó el rango de fiesta “nacional”, pero el auténtico ideólogo de la misma fue Ramiro de Maeztu, cuyas obras fueron fuente de inspiración para los falangistas españoles, en la idea de una “España” únicamente católica y blanca, que había civilizado a los que ellos consideraban salvajes indígenas americanos, pueblos inferiores a los colonizadores desde todos los puntos de vista. Durante el régimen fascista de Franco se siguió celebrando con entusiasmo esta fiesta chovinista y militarista. Después de la muerte del dictador y de la Transición, como tantas cosas del régimen anterior, su celebración se mantiene hasta nuestros días.
Detrás de tanto entusiasmo “nacional” se ha querido ocultar todo el genocidio étnico, cultural y lingüístico que las orgullosas clases dominantes españolas -junto a otras procedentes de Europa y Estados Unidos- han venido realizando desde el siglo XV hasta nuestros días. Entre 10 y 15 millones de seres humanos fueron transportados desde África al continente americano, sin contar las muertes durante las “cacerías” de personas y su transporte, en un proceso que acabó con la convivencia y fue el principio del subdesarrollo del continente negro. Asimismo, de los más de 20 millones (estimaciones a la baja) de nativos americanos anteriores a la llegada de los españoles y demás ocupantes coloniales del continente, se estima que en pocos siglos y debido la brutalidad de los ocupantes y la trasmisión de enfermedades desconocidas para la población nativa, la misma descendió al 3% de la original. Claro está que los pueblos indígenas americanos no han tenido mucho que festejar, ayer como cada 12 de octubre de los últimos 519 años.


El “Día de la Raza”, decíamos. Pero, ¿acaso existe para los humanos semejante cosa llamada “raza”? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo? Sin incomodar demasiado científicos, antropólogos o genetistas como Charles Darwin, Franz Boas o Luca Cavalli Sforza, ¿es que alguien ha visto, alguna vez, sangre negra? No, pero ha habido y hay quien sostiene que no todos somos iguales sobre la faz de la tierra. Les cuento una anécdota: en el año 1942, después de que los Estados Unidos entraron en la II guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciese por inyección. Eso era lo que un hasta un organismo internacional como la Cruz Roja contribuía a difundir entre la gente hasta hace relativamente poco tiempo. Biológicamente no tiene ningún sentido el concepto de “raza” para el animal “homo”, porque sólo hay una. Sobre este “particular” hay que hablar claro y sin rodeos.
Charles Darwin
Los grupos que forman la población humana no son distintos y separados, sino constituyen un continuum. Las diferencias en los genes en el interior de grupos comunes por carácterísticas físicas visibles son casi idénticas a las existentes entre los varios grupos distintos fenotípicamente, y además las diferencias entre individuos síngulos son mucho más evidentes de las que se perciben entre grupos denominados “raciales”. Racismo es, resumiendo las lección de la biogenética moderna, atribuir sin fundamento alguno carácterísticas ereditarias de personalidad o comportamiento a particulares individuos con cierto aspecto físico. Llamamos racista al que cree que la atribución de carácterísticas de superioridad o inferioridad a individuos con cierto aspecto físico tenga una explicación biológica. 


Pero la realidad es que aún hoyendía, las ideas racistas siguen existiendo, aunque han cambiado de look: no son tan explícitas y vulgares como lo eran un tiempo, pero sobreviven de formas sutiles y subterráneas -en muchos casos peores y más duras a morir que las anteriores- disfrazadas de solidaridad y amor al prójimo, como por ejemplo las actitudes paternalistas y asistencialistas de los países más ricos hacia los más pobres y desventajados, que en última instancia son formas de moderno colonialismo. Pensar que hay sociedades superiores y otras inferiores en valor, dignidad, derechos y aspiraciones es lo que guía y genera manifestaciones tales como la susodicha festividad del orgullo y del furor colonizador español: maquillar la palabra “raza” por “hispanidad” no le quita su verdadera esencia, esto es cierto, osea la afirmación de la superioridad del elemento blanco y europeo sobre el indígena, el negro, y los mestizajes entre ellos producidos. 
 
Hasta bien entrada la época de la independencia de los países latinoamericanos, las leyes sobre la participación ay el cubrimiento de cargos públicos o de acceso a las escuelas distinguía los individuos y los discriminaba por la cantidad de “sangre limpia”, osea blanca, de origen española o europea que tenían. Exisistían porcentajes de “contaminación” aceptados para ser reconocido como individuo y ciudadano con plenos derechos civiles y políticos, superados los cuales uno se convertía automáticamente en un paria (la casta de los intocables) en su misma sociedad. En realidad las cosas no han cambiado mucho desde entonces, aunque ciertos gérmenes latentes de pensamiento se han hecho más difíciles para detectar y reconocer en nuestro cotidiano: digamos que ciertas formas de pensamiento siguen vigentes en la mayoría de las sociedades modernas, sin que sus integrantes se den cuenta de ello. Podríamos sintonizarnos en la televisión peruana, ecuatoriana o boliviana -países con un porcentaje de población indígena y mestiza superior al 75%- y comprobar que es raro que un rostro distinto del fenotipo blanco europeo salga en un comercial, un programa de entretenimiento, o en un telediario, o hasta en las campañas electorales. Podríamos detenernos en observar como hasta en el campo de la estética -por ejemplo ropa, cabello, carros y estilo de vida- en la vida cotidiana de cualquier parte de latinoamérica y no sólo haya sido colonizada por el modelo europeo, en un callejón de salida que ve la imposición siempre más lograda de un sólo modelo de referencia, sea estético, sea económico y político, en fin la perpetuación del paradigma colonial y racista del que hemos hablado.
Quizás una de las anécdotas más reveladoras de la historia colonial de América trata de algo que ocurrió en el año 1563, en el actual Chile. Nos la cuenta el escritor uruguayo Eduardo Galeano en su obra “Las venas abiertas de América Latina”: El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida para el ejército, pero el capitán español Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde la empalizada, gritó:
¡Nosotros seremos cada vez más!
¿Con qué mujeres? –preguntó el jefe indio.
Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros señores
 
Los invasores con cruz y espada llamaron salvajes y caníbales a los antiguos nativos americanos, pero más caníbales eran las minas de oro de Potosí, en el Perú, o las de Bolivia y Chile, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa y las deudas del reino de España con los banqueros alemanes Fugger. Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que cada hombre es hermano de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces. Y los llamaron ignorantes y brutos. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan ingenuos fueron los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y luego a los Padres Peregrinos del Mayflower.


           
ENLACE A LA DIRECTA TELEVISIVA COMPLETA EN TVE DEL 12/10/2012: 
            
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A continuación, a guisa de controcanto a las celebraciones de una componente cultural superior a otras en un contexto de mestizaje tal como se presenta él de latinoamérica, quiero compartir con ustedes la transmisión radiofónica que UNRadio, la emisora de la Universidad Nacional de Colombia le ha dedicado ayer al “Día de la Raza”, poniendo la cuestión patas arriba y exaltando lo bueno y lo provechoso del encuentro entre culturas presentando el sorprendente y maravilloso panorama musical del pais centroamericano, cuyo rico patrimonio cultural de expresiones y colores es fruto de la "sopa étnica" que ha producido la fusión y amalgama de las tres componentes culturales que entraron en contacto después de 1492: la indígena, la negra y la española. Echémonos pues a andar por las sendas de la música colombiana como antídoto para curarnos de idioteces etnocéntricas.   

miércoles, 9 de octubre de 2013

PARA TOD@ DESMEMORAD@...

 

"SE ME OLVIDÓ QUE TE OLVIDÉ" :



Yo te recuerdo cariño,
mucho fuiste para mí,
siempre te llamé mi encanto,
siempre te llamé mi vida,
hoy tu nombre se me olvida.

Se me olvidó que te olvidé,
se me olvidó que te dejé
lejos muy lejos de mi vida.
Se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida.

Se me olvidó que te olvidé
y como nunca te encontré
entre las sombras escondida,
la verdad no sé por qué
se me olvidó que te olvidé
a mí que nada se me olvida.


Diego El Cigala y Bebo Valdés


Los Abuelos de la Nadà


Grupo Folklorico y Experimental Nuevayorquino


Manu Chao

sábado, 5 de octubre de 2013

"MARE NOSTRUM": FOSA COMÚN DE OTROS, ANTE LA INDIFERENCIA Y EL CINISMO


Más de 200 fallecidos en el incendio de un barco con inmigrantes en Lampedusa
El Gobierno italiano anuncia un día de luto nacional.                                                                   
El rescate ha logrado salvar la vida de 150 personas, aunque 200 están desaparecidas         
El Pais, Pablo Ordaz, 3 OCT 2013

El aeropuerto de Lampedusa converido en una morgue

      La única novedad es el número. Un número suficientemente alto como para arroparlo con grandes palabras de luto y alarma, una fila interminable de muertos sin nombre al principio del telediario. El resto sucede cada día, por capítulos, sin que merezca el relato trágico de una barcaza con unos 500 inmigrantes a bordo —entre ellos muchos niños y mujeres embarazadas— que, antes del amanecer del jueves, se avería y empieza a hundirse a media milla de la isla italiana de Lampedusa. “Como estábamos cerca de la costa”, cuenta uno de los náufragos, “hemos decidido encender fuego para llamar la atención, pero el puente estaba sucio de gasolina y en pocos segundos el barco quedó envuelto en llamas. Muchos nos hemos lanzado al agua gritando mientras el barco volcaba”. Del medio millar de eritreos y somalíes que intentaban alcanzar suelo europeo, 200 han sido encontrados muertos, alrededor de 150 aún continúan desaparecidos y solo 150 lograron ser rescatados con vida por pesqueros y patrullas de la Guardia Costera. Algunos supervivientes han declarado que tres barcas de pesca pasaron cerca, vieron sus llamadas de auxilio y siguieron su camino.
El Gobierno ha decretado un día de luto nacional y todas las autoridades, desde el presidente de la República para abajo, han levantado la voz para que Europa les ayude a frenar una tragedia que, desde 1990, ha arrojado a la isla siciliana más de 8.000 cadáveres —de ellos, 2.700 durante 2011, coincidiendo con el conflicto libio—. Pero de todas las palabras pronunciadas, las que tal vez mejor definan la tragedia continua de los fugitivos de África, la rabia ante un desastre conocido y jamás combatido en serio, sean las que, en medio de un discurso escrito, improvisó este jueves el papa Francisco —“se me viene la palabra vergüenza. Es una vergüenza”— o las que, harta de tanta muerte, dirigió la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini, al primer ministro Enrico Letta: “El mar está lleno de muertos. Venga aquí a mirar el horror a la cara. Venga a contar los muertos conmigo”.

La barcaza, como muchas de las que cruzan el Canal de Sicilia, había partido del puerto libio de Misrata. Teniendo en cuenta que Lampedusa se encuentra a 205 kilómetros de Sicilia y a 113 de las costas de África, los viejos pesqueros, tripulados por empleadas de las mafias y abarrotados de inmigrantes, alcanzan suelo europeo en tres o cuatro días de navegación. Los últimos días del verano aumentan además el trasiego. Solo unas horas antes del naufragio, otro barco había arribado a Lampedusa con 463 refugiados sirios a bordo y, el lunes 30 de septiembre, 13 jóvenes de nacionalidad eritrea se ahogaron a solo unos metros de la playa siciliana de Sampieri. Pero solo es cuando se produce un gran naufragio —y este último es uno de los más grandes de los que se tienen noticia— la vista se vuelve a una isla de apenas 5.000 habitantes, cuya alcaldesa —harta de la sordera de las autoridades italianas y europeas— envió el pasado mes de febrero una carta a la Unión Europea en la que se preguntaba exclamando: “¿Cuán grande tiene que ser el cementerio de mi isla?”. Sólo me viene la palabra vergüenza, es una vergüenza, ha denunciado el papa Francisco
La respuesta no oficial le ha llegado. En el cementerio ya no hay más tierra para tumbas sin nombre. Y tampoco en la morgue ni en el pequeño puerto hay espacio para tantos cadáveres de hombres, niños y mujeres embarazadas. Los cuerpos recuperados de las aguas y los localizados, a última hora de la tarde, en el interior del pecio hundido se están trasladando a un hangar del aeropuerto, adonde también llegó a media tarde el vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, Angelino Alfano, quien confirmó los detalles del naufragio —los teléfonos que no funcionaban, los trapos que se prendieron, las cifras cada vez más insoportables de ahogados—, pero no quiso entrar en la cuestión que ensombrecía aún más la jornada. ¿Es verdad que tres barcos pesqueros habían visto la angustia de los inmigrantes y no les habían ayudado? “No los han visto”, respondió el ministro, “si no, habrían intervenido. Los italianos tienen un gran corazón. Hemos salvado la vida a 16.000 náufragos”. Giusi Nicolini, en cambio, no lo tiene tan claro. La alcaldesa sí dio validez a la denuncia de los inmigrantes, pero atribuyó la supuesta actitud insolidaria de los pescadores a la actual legislación italiana, aprobada en 2008 por el Gobierno de Silvio Berlusconi bajo la inspiración de su entonces ministro del Interior, Roberto Maroni, de la xenófoba Liga Norte. “Si se han ido y no los han ayudado”, explicó Giusi Nicolini, “es porque nuestro país ha procesado a pescadores y armadores que han salvado vidas humanas por complicidad con la inmigración clandestina. Por eso, lo que el Gobierno tiene que hacer hoy mismo es cancelar este delito, cambiar la norma”. 
Solo unas horas antes había arribado otro barco con 463 personas a bordo.

Mientras los equipos de rescate iban aterrizando en la isla para recuperar los cadáveres —ya se descarta encontrar a más inmigrantes con vida—, las declaraciones de los políticos se fueron sucediendo, idénticas a las de la última tragedia. Se resumen muy bien en las palabras del presidente de la República, Giorgio Napolitano: “Es indispensable luchar contra el tráfico criminal de seres humanos en colaboración con los países de procedencia de los flujos de emigrantes y solicitantes de asilo. Son, por tanto, indispensables los controles en los países de procedencia de los emigrantes o de los que solicitan asilo”. Pero no hay que irse muy lejos, solo al 11 de julio de este año, para recordar las palabras —allí en Lampedusa— del papa Francisco e intuir que esta conmoción oficial terminará pronto, muy pronto. “¿Quién es el responsable de la sangre de estos hermanos? Ninguno. Todos respondemos: ‘yo no he sido, serán otros’. ¿Quién de nosotros ha llorado por la muerte de estos hermanos y hermanas, de todos aquellos que viajaban sobre las barcas, por las jóvenes madres que llevaban a sus hijos…? La ilusión por lo insignificante nos lleva hacia la indiferencia hacia los otros”. Sobre todo si el otro yace bajo una tumba sin nombre en una isla perdida.

jueves, 3 de octubre de 2013

LO DE MENOS Y..."LO DE MÁS"






                                            "LO DE MÁS" :

Lo de menos son todos los secretos
que intuyo huelo y toco
y siempre te respeto
lo de menos es que jamás me sobres
que tu amor me enriquezca
haciéndome más pobre
lo de menos es que tus sentimientos
no marquen en horario
con mi renacimiento
lo de menos es larga soledad
lo de menos es cuanto corazón
 

lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi voz
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás
.


Amoroso de forma que no mancha
en verso y melodía
recurro a la revancha
mi despecho te besará la vida
allá donde mas sola
o donde mas querida
donde quiera que saltes o que gires
habrá un segundo mío para que no suspires
es la prenda de larga soledad
es la prenda de cuanto corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi amor
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.

Pajarillo, el fin de mis dos rosas
espántame los golpes
y no la mariposa
ejercita tu danza en mi cintura
aroma incomparable
o pan de mi locura
con tu cuerpo vestido de mis manos
ardía una nueva infancia
alcohol de menos grados
desde el mar te lo cuento en soledad
desde el mar te lo lanza un corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi amor
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.

                                                                                              Silvio Rodriguez, del disco "Descartes", 1998



jueves, 26 de septiembre de 2013

¿POR QUÉ VIAJA UNO? MARCO POLO RESPONDE AL KAN


                                                           [...]

—Los otros embajadores me advierten de carestías, de concusiones, de conjuras, o bienme señalan minas de turquesas recién descubiertas, precios ventajosos de las pieles de marta,propuestas de suministros de armas damasquinas. ¿Y tú? — preguntó a Polo el Gran Kan—.
Vuelves de comarcas tan lejanas y todo lo que sabes decirme son los pensamientos que se leocurren al que toma el fresco por la noche sentado en el umbral de su casa. ¿De que te sirve,entonces, viajar tanto? — Es de noche,estamos sentados en las escalinatas de tu palacio, sopla
un poco de viento — respondió Marco Polo—. Cualquiera que sea la comarca que mispalabras evoquen en torno a ti, la verás desde un observatorio situado como el tuyo, aunque enel lugar del palacio real haya una aldea lacustre y la brisa traiga el olor de un estuariofangoso.
— Mi mirada es la del que esta absorto y medita, lo admito. ¿Pero y la tuya?
Atraviesas archipiélagos, tundras, cadenas de montañas. Daría lo mismo que no te moviesesde aquí.
El veneciano sabía que cuando Kublai se las tomaba con él era para seguir mejor el hilo de sus razonamientos; y que sus respuestas y objeciones se situaban en un discurso que ya se desenvolvía por cuenta propia en la cabeza del Gran Kan. O sea que entre ellos era indiferenteque se enunciaran en voz alta problemas o soluciones, o que cada uno de los dos siguiera rumiándolos en silencio. En realidad estaban mudos, con los ojos entrecerrados, recostados sobre almohadones, meciéndose en hamacas, fumando largas pipas de ámbar.
Marco Polo imaginaba que respondía (o Kublai imaginaba su respuesta) que cuanto más se perdía en barrios desconocidos de ciudades lejanas, más entendía las otras ciudades que había atravesado para llegar hasta allí, y recorría las etapas de sus viajes, y aprendía a conocer el puerto del cual había zarpado, y los sitios familiares de su juventud, y los alrededores de su casa, y una placita de Venecia donde corría de pequeño.
Llegado a este punto Kublai Kan lo interrumpía o imaginaba que lo interrumpía, o Marco Polo imaginaba que lo interrumpía con una pregunta como: —¿Avanzas con la cabeza siempre vuelta hacia atrás? —o bien:—¿Lo que ves está siempre a tus espaldas? —o mejor:— ¿ Tu viaje se desarrolla sólo en el pasado?.
Todo para que Marco Polo pudiese explicar o imaginar que explicaba o que Kublai hubiese imaginado que explicaba o conseguir por último explicarse a sí mismo que aquello que buscaba era siempre algo que estaba delante de él, y aunque se tratara del pasado era un pasado que cambiaba a medida que él avanzaba en su viaje, porque el pasado del viajero cambia según el itinerario cumplido, no digamos ya el pasado próximo al que cada día que pasa añade un día, sino el pasado más remoto. Al llegar a cada nueva ciudad el viajero
encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos.
Marco entra en una ciudad; ve a alguien vivir en una plaza una vida o un instante que podrían ser suyos; en el lugar de aquel hombre ahora hubiera podido estar él si se hubiese detenido en el tiempo tanto tiempo antes, o bien si tanto tiempo antes, en una encrucijada, en vez de tomar por una calle hubiese tomado por la opuesta y después de una larga vuelta hubiese ido a encontrarse en el lugar de aquel hombre en aquella plaza.
En adelante, de aquel pasado suyo verdadero e hipotético, él está excluido; no puede detenerse; debe continuar hasta otra ciudad donde lo espera otro pasado suyo, o algo que quizá había sido un posible futuro y ahora es el presente de algún otro.
Los futuros no realizados son sólo ramas del pasado: ramas secas.
—¿Viajas para revivir tu pasado? —era en ese momento la pregunta del Kan, que
podía también formularse así: ¿Viajas para encontrar tu futuro?
Y la respuesta de Marco:
—El allá es un espejo en negativo. El viajero reconoce lo poco que es suyo al descubrir lo mucho que no ha tenido y no tendrá.


Italo Calvino, "La ciudades invisibles", 1972


"SOÑANDO EL CAMINO" - FERNANDO DELGADILLO - 2001


Hace dias que el camino va tirando mas lejos,
lejos de las colinas y esos solares viejos,
que me son familiares y que aprendi a querer
como quiero y conozco todo lo que se fue

Hace dias te contaba que me alejo y respiro
flores de otros jardines, polvos de otros caminos
que me observan lugares y gente que jamas
se acordo de los tantos que nos siguen detras

Hace tardes enteras que se asoma la noche
entre malos presagios y negros nubarrones
que cuelgan del cielo y me esconden del sol
y me dejan pensar que soy yo el que no estoy

Hace dias que tropiezo y me aferro a la marcha
bajo el rayo del sol y el fresco de la escarcha,
se que hay cosas que quedan y cosas que pasan
y entre cosas que pienso, pienso en volver a casa

Hace ya tantos dias que la luna lejana
se ha colado en el cielo desde horas mas tempranas
y su luz de satelite antigiuo y distante
me ilumine las noches de camino menguante

Y hace tiempo no puedo calmarme estas ansias
que me dejo un amor, que ocultan las distancias,
pero nada me dice que sigue adelante,
si el lugar que busque o el fin del caminante
que de tanto andar se perdio en el paisaje
y de lejos se ve continuando su viaje

La cancion compañera, mi guitarra o baston;
sueños que se perdieron clamando perdon
y antes de irse olvidando se atan a mi si no
y me muero a lo lejos, estos dias de camino

Hace mas de cien meses, cien que no te miro,
que lo unico que aliva el dolor son suspiros
que he olvidado los rostros de aquellos que quiero
y no alcanza el dolor ni todo el desespero

Y me inhundan los ojos gruesos goterones
y se van a volar las imaginaciones
de vuelta al pasado mas siempre me alcanzan
soñando el camino para volver a casa.