jueves, 14 de noviembre de 2013

MUCHO FACEBOOK, ¿POCA CONCENTRACIÓN?



Mucho Facebook, ¿poca concentración?

La obsesión por consultar las redes sociales y WhatsApp hace aflorar un nuevo fenómeno: la atención parcial continua. Los jóvenes siguen leyendo, en pantalla y papel, pero les cuesta más ver cine

Carmen Pérez-Lanzac , EL PAIS, 10 NOV 2013


En un anuncio televisivo actualmente en emisión, dos niños dibujan a sus familias. Uno de ellos dibuja a papá, mamá y a sus hermanos, todos con un móvil pegado a la oreja. Lo que el spot quiere transmitir es una oferta con acceso ilimitado al móvil. ¡Usad el móvil todo lo que queráis! ¡Correo electrónico, vídeos, Facebook, Instagram, WhatsApp!

Pasamos muchas horas pegados a una pantalla. Por trabajo, pero cada vez más por placer, porque es útil para comunicarnos, nuestra prioridad. Comprobar si hemos recibido un nuevo mensaje electrónico (cosa que solemos hacer varias veces al día, obsesión recientemente bautizada como infobesidad), mantener varias conversaciones en grupo por WhatsApp, consultar confesiones y noticias a través de Facebook, Twitter y otras redes sociales… Y lo hacemos en todo momento: mientras vemos la televisión, comemos o incluso en plena obra de teatro (algunos teatros optan, en ocasiones, por permitir el uso del móvil durante la función para que compartan lo que ven en redes sociales).

Todos (o la mayoría) hemos caído víctimas del influjo digital. Los menores también. En Estados Unidos y Alemania, los adolescentes pasan siete horas y media diarias usando medios digitales.


 

Algunos autores han alertado sobre los efectos que estos procesos tienen en la mente. Lo hizo Nicholas Carr, quien decidió abandonar la vida ultrainformada y se mudó a las montañas de Colorado, donde no había telefonía móvil e Internet llegaba mal, con su obra Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus, 2011). Y también Manfred Spitzer, director de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Ulm y del Centro de Transferencia de Conocimientos para las Neuronas y el Aprendizaje, con Demencia Digit@l. El primero resumía así los efectos de Internet en sí mismo: “Pierdo el sosiego y el hilo, empiezo a pensar qué otra cosa hacer. Me siento como si estuviese siempre arrastrando mi cerebro descentrado de vuelta al texto. La lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en un esfuerzo”. ¿Le está pasando eso a más gente? ¿Le cuesta zambullirse en un libro o ha dejado de hacerlo por comprobar sus mensajes en Facebook?

Spitzer, por su parte, escribe lo siguiente en su libro (editado en español por Ediciones B): “La afirmación de que la competencia en las nuevas tecnologías tenga una correspondiente repercusión positiva no ha sido demostrada en absoluto por el momento. Es estúpido también que justamente la neurociencia sospeche antes bien lo contrario. Y es que algunos estudios demuestran que el cerebro crece justo allí donde se utiliza. Y el enunciado al revés es también válido. Si no se utiliza el cerebro, entonces se atrofia”. A Spitzer le preocupa cómo afecta el aumento de la tecnología en el cerebro de los niños. Su opinión es que tener más acceso a estas pantallas no les viene bien: “La utilización de ordenadores en edades muy tempranas en la guardería puede motivar trastornos de la atención, y a una edad posterior, todavía en edad preescolar, puede conducir a trastornos de la lectura”.







Desde la Federación de Editores de España, sin embargo, no creen que los menores lean menos. “Frente al tópico generalizado, es el sector más lector”, dice Antonio María Ávila, secretario de la federación, cuyo Anuario 2012 concluye que el 84,6% de los menores lee en su tiempo libre. “Y es lógico, están escolarizados al 100%. Pero hay dos tipos de lectura, una práctica y otra más reposada. Lo que sucede al leer digitalmente, a través de una tableta o del ordenador, es que uno siente más la necesidad de comentar lo que lee con todo el que pueda”.


Un experto: “La lectura profunda se ha convertido en un esfuerzo”

Eva Martín, madrileña de 13 años, está de acuerdo con Ávila. Ella juega a Minecraft en el ordenador, usa “mucho” Facebook y Twitter, pero también lee casi todas las noches un libro en la cama. “Tengo tiempo para leer y para comunicarme por WhatsApp. Son cosas distintas. Me gusta hundirme en la lectura. Ahora estoy leyendo Las lágrimas de Shiva, que es misteriosa e interesante. Me lo han pedido en el colegio. Y he escrito un cuento de 28 páginas de un niño que encuentra un anillo mágico, que es la puerta a una casa muy extraña”.

¿Se nota el cambio en los institutos? Según Amparo Torralbo, profesora de Lengua y Literatura en el IES Joaquín Araujo, de Fuenlabrada, se nota el cambio en su manera de escribir. “Me acuerdo de la primera vez que vi ‘catalán’ escrito con k. ¡Hay que ser burro!, pensé. Vemos errores gordísimos que pueden deberse a las nuevas tecnologías y veo que afecta a los chicos, a su expresión, porque te plantan una abreviatura enseguida”. En cambio, mantienen el nivel de lectura, afirma esta profesora. “Leen lo mismo que antes, pero de otra manera, se lo descargan en vez de comprar el libro físicamente. Cambian el soporte. Pero que lean o no depende más de sus gustos e intereses. Aunque muchos tienen una dependencia total del móvil”. Torralbo tiene un hijo adolescente al que le encanta jugar con la videoconsola y, como muchos padres, le ha puesto límites: solo puede usarla el fin de semana.
Adriana Díaz, cacereña de 24 años, lee directamente desde su móvil. “Se ve peor que en papel, pero… Es una novela ligera tipo Cincuenta sombras de Grey que me recomendaron”. Díaz aporta otra pista: confiesa que le cuesta ver una película entera. “Es que son dos horas, se me hace difícil mantener la atención… Una serie se me pasa más rápido. Creo que hemos perdido la capacidad de concentrarnos. Todo se ha vuelto más rápido, más en pequeñas píldoras”.

“Estamos pendientes de muchas cosas, pero sin llegar a solidificar nada”, dice un profesor


José Antonio Luengo, psicólogo educativo, imparte clases de Técnicas de Comunicación en Educación en la Camilo José Cela y dice que, aunque la creencia generalizada es que vamos a peor, él no lo cree. “Es cierto que nuestros chicos pasan mucho tiempo enganchados a las pantallas y a las tabletas. Básicamente están desarrollando procedimientos de comunicación diferentes a los ordinarios, pero que también son importantes. Lo importante, lo que debemos estudiar, es si en la escuela se introduce y se trabaja de forma eficaz la interpretación de textos y la escritura en formato digital. Es importante que sigan manejando el libro en papel y de esto depende que en educación primaria lean textos y hagan resúmenes. Eso se hace y se va a seguir haciendo en la escuela”.
 
No hay que mirar hacia otro lado porque los adolescentes viven en la era digital y se comunican con todo el mundo, opina Luengo. El experto cree que las escuelas tienen un reto, que es enseñarles habilidades para la lectura digital. “El profesor tiene que saber que hay una serie de habilidades que él puede aprender. Esa es una asignatura que tiene el docente también para la que no estamos suficientemente formados”. A pesar de todo, Luengo cree que el cambio no está afectando a la capacidad de lectura de los más jóvenes. “Sí están leyendo, aunque sea en el Facebook, están adquiriendo las claves de la lectura. Yo creo que nuestros chicos cuando elaboran un texto o hacen un comentario están poniendo negro sobre blanco sus ideas. Lo que sucede es que en la lectura en pantalla, la lectura profunda es incompleta. El problema es que pasamos demasiado tiempo en ese tipo de lectura y dedicamos menos a la más sosegada. La captura no es la misma cuando lees una página en papel sin interrupciones. En la lectura digital hay una cierta dispersión. Vas de una pantalla a otra, el texto te lleva a un vídeo y luego a un mapa, y la concentración es menor, aunque la cantidad de lectura es mayor”.

Según los expertos, hay un nuevo fenómeno que afecta cada vez a más personas: la atención parcial continua. Es lo que sucede cuando pasamos mucho tiempo ante una pantalla, “que estamos pendientes de muchas cosas, pero sin llegar a solidificar nada”, describe Luengo. “Algo así como ‘el que mucho abarca poco aprieta”. Para luchar contra el fenómeno, cree que debemos buscar un equilibrio. “El libro en papel nos permite una vida interior que es indispensable vivir y que no es tan fácil de experimentar cuando se está ante una pantalla que permite ir de un sitio a otro. Hay que equilibrar el abordaje de los textos. Porque la incapacidad que estamos observando en los alumnos les impide tener ese mundo interior. Es importante que interpreten bien lo que leen. Les digo, pinchad y leed, pero volved a la página original y haced anotaciones de lo que habéis leído”.

Isidro Moreno, profesor de Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, incluye una nueva referencia: el conocimiento puzle. “Internet y todos los dispositivos móviles hacen que los jóvenes interpreten el mundo mediados por las tecnologías, se crea un conocimiento puzle o una sociedad mosaico. Mis alumnos manejan los medios con bastante soltura, pero se quedan solo en la parte externa de los medios, no profundizan. No les da tiempo, nadie les ha preparado y los profesores no estamos preparados en ver qué hay detrás”. “Todo esto va en detrimento de la lectura clásica, tradicional”, continúa Moreno. “Pero nos falta tiempo y sosiego para sentarnos y leer. Y cuando a los más jóvenes se lo facilitas, lo hacen, pero hay que facilitar que se dé esa situación y crearles la necesidad. Por suerte la gente joven es muy lista”.

La gente que maneja libros electrónicos dedica más tiempo a leer que antes
En la Fundación Sánchez Ruipérez han hecho varios estudios (en los que han participado 300 personas) sobre el impacto de la lectura digital en menores y adultos. “Desde 2008 defiendo que lo digital va a cambiar la forma de leer”, dice Luis González, director de la fundación, que explica sus conclusiones: “Esta fundación cree que lo importante no es obsesionarse con cuánto leen las personas. Todos los estudios que manejamos nos dicen que los niños leen más ahora que los de hace 10, 20 y 30 años, tanto en número de libros como en frecuencia. La gente que maneja libros electrónicos dedica más tiempo a leer que antes. Luego, en el caso de las tabletas hay otro componente positivo y es que conecta unos con otros, al contrario de los libros confinados. La desventaja es que, al tener Internet en la tableta, me salen comunicaciones continuamente y me despisto. A partir de ahora vamos a tener varios tipos de lecturas: una lectura de navegación muy superficial y esa forma de ojear se va a trasladar a la lectura de libros digitales. Y luego va a haber una lectura más pausada”.

González recuerda la primera vez que leyó en un Kindle: “Subrayé una frase y el aparato me informó de que 17 personas en el mundo habían subrayado la misma frase. Me pareció muy potente e inquietante”. Él también alude a la necesidad de buscar un equilibrio. “La lectura profunda es fundamental porque te genera una capacidad de abstracción mucho mayor, te obliga a mantener un concepto a lo largo de muchas páginas. Si nos dedicamos solo al pimpam pimpam, nos devaluamos como lectores. Yo ahora me defino como un lector posdigital. Personas que hemos asumido esto y nos reencontramos con la lectura en verano y nos entregamos a una lectura más lujosa y placentera que cuando solo teníamos el papel”.
Cómo mejorar la lectura digital
Consejos elaborados por el psicólogo educativo José Antonio Luengo para mejorar la lectura digital de los jóvenes:
- Cuando entre a través de la pantalla en un texto del que tenga que sacar conclusiones, no dude en seguir determinadas orientaciones del propio texto que te lleven a otras referencias, no dude en moverse siguiendo sus consejos. Pero hágalo con un cuaderno y un lápiz a mano para ir registrando ideas y observaciones.
- Al terminar la lectura del texto, elabore un resumen de lo que ha leído en seis o siete líneas. No se vaya a la cama o a jugar con la videoconsola sin haberlo hecho antes. Si no ordena las ideas, las perderá y olvidará.
- Después de haber sacado una idea, de haberte ido a otra página, de haber hecho un esquema, procura volver a leer el texto original en una situación en la que no interrumpa nada, sin pinchar los hipervínculos, como si estuviera leyendo en un libro.
 
 

HISTORIAS DE AMOR (Tapete sonoro de una clase de Conversación))




"TU AMOR ETERNO" - CARLOS VIVES, 1999

Como acercarme a tu boca.
Como sentir de tus labios
su fuego en mi piel.
Como ganarme tu mirada.
Como pedir a tus ojos que miren por mí.
Como ser tu dulce cuento.
Una señal en tu cuerpo.
Como ser miel en tus labios
y renacer de tus manos.
 
Quiero ser tu amor eterno.
Como ser tu caramelo.
Tu fuerte deseo.
Razón de tus besos
que han nacido adentro.
Caricias escritas de rojo deseo.
Las cosas secretas de tu pensamiento.
Quiero ser tu caramelo
Quiero ser tu amor eterno.
 
Como sentirte enamorada.
Como pedir a tu almohada que te hable de mí.
Como ser sueño entre tus sueños
y despertar en un beso que no tenga fin. 
Como ser tu dulce cuento.
Una señal en tu cuerpo.
Como ser miel en tus labios
y renacer de tus manos.
Quiero ser tu amor eterno.
Como ser tu caramelo.
Tu fuerte deseo.
Razón de tus besos que han nacido adentro.
Caricias escritas de rojo deseo.
Las cosas secretas de tu pensamiento.
Brotar desde el suelo. Subir hasta el cielo.
Volando en las alas de un amor inmenso.
Pintar de tus labios el azul del cielo.
Jurarnos por siempre  nuestro amor eterno.


"UNA AVENTURA" - GRUPO NICHE, 1996




"LLORARÁS" - OSCAR DE LEÓN, 1975

Sé que tu no quieres,
que yo a ti te quiera
siempre tu me esquivas
de alguna manera
si te busco por aquí
me sales por allá
lo único que yo quiero
no me hagas sufrir más rumberaaa..

oue oye bien por tu mal comportamiento,
te vas a arrepentir
muy caro tendrás que pagar
todo mi sufrimiemto
Llorarás y llorarás
sin alguien que te consuele
y así te darás de cuenta
que si te engañan duele dararaara

oye mira y después vendrás a mí,
pidiéndome perdón
pero ya mi corazón,
no se acuerda más de tí
Llorarás y llorarás
sin nadie que te consuele
y así te darás de cuenta
que si te engañan duele
 
Llorarás, llorarás, llorarás.
Como lo sufrí yo
Nadie te comprendera
Todo lo mala que has sido
Mamita, tú lo pagaras.
Mi vida voy a vivir
Mi vida como yo quiero
Echa' pa elante, yo me voy



"CIERTA HISTORIA DE AMOR" - SILVIO RODRIGUEZ, 1978



martes, 12 de noviembre de 2013

¿ADÓNDE VAN ?






                                       HORA TRAS HORA, DíA TRAS DíA”

Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña
pasa la vida.

Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran
recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce grabad su armonía.

Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía
?


                                                                  Rosalía de Castro  (Galicia, 1837-1885)







                                         
                                          “¿ ADÓNDE VAN ?”

¿adónde van las palabras que no se quedaron?
¿adónde van las miradas que un día partieron?
¿acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón?
¿o se acurrucan, entre las rendijas, buscando calor?
¿acaso ruedan sobre los cristales, cual gotas de lluvia que quieren pasar?
¿acaso nunca vuelven a ser algo?
¿acaso se van?
¿y a dónde van?
¿adónde van?
¿en qué estarán convertidos mis viejos zapatos?
¿a dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol?
¿por dónde están las angustias, que desde tus ojos saltaron por mí?
¿adónde fueron mis palabras sucias de sangre de abril?
¿adónde van ahora mismo estos cuerpos, que no puedo nunca dejar de alumbrar?
¿acaso nunca vuelven a ser algo?
¿acaso se van?
¿y a dónde van?
¿adónde van?
¿adónde va lo común, lo de todos los días?
¿el descalzarse en la puerta, la mano amiga?
¿adónde va la sorpresa, casi cotidiana del atardecer?
¿adónde va el mantel de la mesa, el café de ayer?
¿adónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar?
¿acaso nunca vuelven a ser algo?
¿acaso se van?
¿y a dónde van?
¿adónde van?



Silvio Rodríguez
 (Cuba, 1946)

jueves, 7 de noviembre de 2013

100 AÑOS DE ALBERT CAMUS, UN HOMBRE REBELDE




Existe la belleza y existen los humillados. Cualquier dificultad la empresa de escribir presente, nunca quisiera serle infiel ni a los segundos ni a la primera                                                      

Albert Camus  (Argelia 1913, Francia 1960)



martes, 5 de noviembre de 2013

HASTA LOS HUESOS - cortometraje



Sinopsis: es la historia de un hombre y su llegada al mundo de los muertos, donde es recibido por un gusano, calacas sonrientes y la mismísima Catrina. Poco a poco nuestro personaje descubre que, salvo algunos inconvenientes, estar muerto no es tan malo.

Una producción de: Instituto Mexicano de Cinematografía / Calavera Films / Roberto Rochín / San Pedro Post / ITESO; con el apoyo de Cinema W / Universidad de Guadalajara / FONCA / Virgin Studios / New Art / La Curva / Secretaría de Educación Pública / Lotería Nacional / Grupo Modelo

Guión y dirección: René Castillo

Producción: Alejandra Guevara / René Castillo

Fotografía: Sergio Ulloa

Edición: René Castillo

Música: Café Tacuba

Intérprete de "La Llorona": Eugenia León

Voces: Bruno Bichir, Daniel Cubillo, Claudia Prado, Celso García, María Urtuzuástegui

Premios:
- Premio Mayahuel, Premio de la Crítica Nacional y Premio de la Asociación Cinemared al Mejor Cortometraje, XVI Muestra de Cine Mexicano en Guadalajara, México 2001.
- Danzante de Oro al Mejor Cortometraje y Premio del Canal + Plus al Mejor Cortometraje Iberoamericano, Certamen Iberoamericano de Cortometraje del 29° Festival de Cine Internacional de Huesca, España 2001.
- Premio Jean-Luc Xiberros a la Mejor Ópera Prima, Premio del Canal J Junior al Mejor Cortometraje y Reconocimiento Especial del Jurado FIPRESCI, Festival International Du Film D' Animation Annecy, Francia 2001.
- Premio al Mejor Cortometraje de Animación, Palm Spring International Short Film Festival, California, EUA 2001.
- Premio al Mejor Cortometraje y Reconocimiento Especial de la Prensa, 4° Festival Internacional de Cortometraje "Expresión en Corto", Guanajuato, México 2001.
- Premio a la Mejor Animación, Festival Internacional de Cine de Valdivia, Santiago de Chile 2001.
- Premio a la Mejor Película de Animación en el 44 Festival Internacional de Cortometraje y Animación de Leipzig, Alemania 2001.
- Primer Premio Coral en el 23 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba 2001.
- Premio al Mejor Cortometraje de Animación en el 3er Festival de Cortometraje Latinoamericano en Cine y Video de Caracas, Venezuela 2002.
- Segundo Lugar en el Festival Cuadro 2002, México 2002.
- Ariel al Mejor Cortometraje de Animación en la LXIV Entrega del Ariel, México 2002.
- Premio a la Mejor Música por el Jurado Infantil en el Festival Internacional de Cine para Niños... y no tan niños, México 2002.
- Premio del Jurado en el 6° Festival Internacional de Cine de Ismalia, Egipto 2002.
- Premio a la Mejor Animación en el Festival Internacional de Cine de Animación, Canadá 2002.
- Premio a la Mejor Animación en el Festival IMAGO 2002, Portugal 2002.

lunes, 4 de noviembre de 2013

LA “FIESTA DE LOS MUERTOS”, LOS NIÑOS Y EL CULTO DEL DON


Todas las sociedades organizan ceremonias para conmemorar, celebrar o dar “el último saludo” a personas y eventos del calendario. La Vida y la Muerte, cada comienza y cada final, así como todo lo que concierne al cuerpo son, en la universalidad de las sociedades humanas, objetos de ceremonia. En estos días vamos entonces a detenernos en nuestra marcha sobre el origen y el sentido profundo de esta festividad del “día de Todos los Muertos”/ “Halloween”. In primis hay que tomar en cuenta que cada actividad ritual (osea todo tipo de fiesta, sea religiosa o no) suele desarrollarse en los momentos transcendentales de cambio de la existencia individual o colectiva y nace de nuestras propias emociones. “Ritualizar” consiste en traducir esas emociones que albergan tanto en el síngulo hombre como en la totalidad de un grupo, en un relato simbólico, como lo es efectivamente el mito, que es a su vez una modalidad para dar sentido a las ocurrencias de la vida en cuanto fenómenos de la naturaleza. Siempre el hombre ha necesitado “explicarse” el porqué de las cosas, en todas las edades desde la prehistoria, ha inventado formas y complejos sistemas narrativos para codificarlas, para “dominarlas” y no ser dominado por ellas, como en cambio ocurre en el reino animal. Para nosotros nada ocurre “así porque sí”.

Los ritos funerarios al igual que las festividades de conmemoración de los difuntos expresan, dentro de un grupo social, la solidaridad entre los vivos y los muertos porque regulan el luto -las señales de dolor- y aseguran el status del difunto para que una vez integrado en el mundo de los antepasados/ ancestros pueda participar otra vez de la continuidad del grupo, siendo un signo del pasado, osea de la historia del grupo mismo. Diciéndolo de otra forma, ninguna sociedad puede pensar a los vivos olvidándose de los muertos, ellos son la cara invisible del mundo, su revés, porque simplemente no hay vivo que un día no se convierta en un muerto: la conciencia de la muerte –distinta del mero conocimiento instinctivo animal- es en fin uno de los rasgos constitutivos de la cultura humana. Es por eso que hay que saber relacionarse con ese mundo también, para vivir en éste con equilibrio
Dicho esto, vamos a ver brevemente sin pretensiones de exaustividad qué es la festividad religiosa cristiana del “Día de lo muertos”, de dónde procede, y qué relaciones tiene con otras tradiciones como la celta de “Halloween”, intentando mostrar el substrato común que hoy les permite yustaponerse y fusionarse entre ellas en nuestras sociedades de la era consumística.
 
 
El célebre escritor siciliano Leonardo Sciascia decía que “el cristianismo permitía esas explosiones propiamente paganas, en el sentido más corriente de la palabra paganismo; esos rituales, esas fiestas, esa proyección y personificación de la materia y de las instancias de los mitos, por su constante actualidad en la vida de las comunidades”. Esta definición se ajusta de forma perfecta a una fiesta como la de “Todos los Santos”, considerada un unicum con el “Día de los muertos”, jornadas aparentemente dedicadas al luto y al dolor, pero que en muchas partes del mundo cristiano y católico se vive de forma alegre y lúdica, dedicada príncipalmente a los niños y al valor simbólico de la comida, principalmente en los países mediterraneos y en la América hispanizada. 
 
Panoramix, el Druido
Sus orígenes tal como las conocemos hoyendía remontan al año 835 d.C. de la era cristiana, pero es mucho más antigua. La invasión de los romanos en el norte de Europa hizo que el mundo mediterraneo se mezclase con la cultura celta y germánica. Los romanos fusionaron las tradiciones celtas con sus Fiestas de Pomona, dedicadas a la diosa de la fertilidad, y así el primigenio Halloween de los celtas pudo sobrevivir al paso del tiempo conservando gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos.
El Papa Gregorio III fue el primero que estableció la fiesta en el calendario religioso, ya que la Iglesia católica no conseguía extirpar los antiguos cultos paganos de la cultura celta de los pueblos del norte de Europa, cuyo calendario indicaba el 31 de octubre como último día del año, corrió la fiesta de “Todos los Santos” del 1 de mayo al 1 de noviembre esperando así poder otorgar un nuevo significado cristiano a esos ritos profanos.
Según el año druídico, el 1 de noviembre era el “Samhain”-palabra celta que significa literalmente “todas las almas”- el final del año para la actividad pastoricia y primer día del invierno, cuando la noche se vuelve más larga del día, el comienzo del reino semestral de la Oscuridad, cuando las horas de oscuridad son más que las horas de luz. Una Noche Buena hecha y derecha, en fin una buena ocasión para celebrar el final de un ciclo y el comienzo de otro. Esta vigilia se llamó "All Hallows' Eve" (Vigilia de Todos los Santos) y con el paso del tiempo su importancia fue creciendo y su pronunciación fue cambiando hasta terminar en lo que hoy conocemos como "Halloween".

Para una sociedad como la de los Celtas, un pueblo que se dedicaba a la agricultura y el pastoreo, esta fecha tomaba una importancia muy particular. La vida cotidiana cambiaba radicalmente: los animales se conducían desde las montañas hacia los valles, se recogían los últimos frutos, los campos dejaban de producir alimento y se preparaban para la nueva siembra, las personas tendían a pasar más tiempo dentro de las casas para transcurrir bajo un techo las largas y frías noches del norte de Europa, empeñándose en trabajos de artesanía, construyendo utensilios y pasando las noches contando historias y leyendas. Los Celtas creían que en esa noche llena de magia todas las leyes físicas que regulaban el espacio y el tiempo se suspendían en vilo, volviendo posible la fusión del mundo real, él de acá, él de los vivos, y el mundo de allá, él de los muertos. Durante esa noche las almas de los difuntos podían volver a visitar a la familia y a la comunidad de los vivos: para no ser poseídos los campesinos y arrieros de la aldeas solían convertir sus casas en lugares fríos e inhóspitos apagando las hogueras, volviendo sus cuerpos horribles e irreconocibles disfrazándose de monstruos, y yendo de casa en casa para espantar y ahuyentar todos los espíritus que encontraban. En muchas culturas encontramos la misma tradición y uso, pero en momentos del año distintos: en todos los casos podemos sin duda afirmar que la matriz común es la convicción según la cual los muertos vuelven cíclicamente al mundo de los vivos para tener contactos con ellos y reafirmar su presencia invisible pero real. Piénsese simplemente a la figura del zombie de origen africano, o del vampiro de la Europa eslava, con todas sus representaciones que llegan hasta nuestros días en las formas más fantasiosas y espectaculares a las cuales el cine nos ha acustumbrado.
 

 
Antes se ha dicho de paso que la ritualidad del Día de los muertos cristiano tiene mucho que ver con los niños y la simbólica de la comida, entendida como don, como regalo. En la tradición del area mediterranea se suelen regalar dulces particulares a los niños -los llamados “dulces de los muertos”, cuya característica común es la presencia de habas, porque en la antiguedad se pensaba fuese la comida de los difuntos- y se llevan flores y adornos a las tumbas de los familiares difuntos. Toda esta ritualidad se basa en el concepto de “don” que en la vida de todos los días se traduce con la frase “sólo es un detalle” (nuestro “basta il pensiero” italiano): los padres y familiares solían tradicionalmente externar su afecto diciendo que el regalo lo hacen los muertos, y de esta forma vehiculan también el mensaje importante de la tradición y de la identidad que los vinculan en cuanto vivos al mundo de los muertos. Además, este elemento simbólico y ritual del don es para que los niños aprendan a vivir una relación tranquila y “natural” con la muerte, una lección que se concretiza también a través de la exorcización de un lugar como el cementerio. Junto a los niños las comunidades visitan a sus difuntos en los camposantos: no es raro ni casual que hasta en nuestros días sobrevive la tradición de almorzar y cenar sobre las tumbas o en las capillas de familias, una práctica ésta que se puede encontrar vigente en la América central, en países como México para citar uno.

 
Hoy la Fiesta de los muertos para los niños y adultos de nuestra parte de mundo tiende a ser vivida como un segundo carnaval más que como ritual conmemorativo, siendo el signo tangible del consumismo globalizado que está reemplazando, neutralizándola, la transmisión de la memoria y el vínculo con los ancestros. Este, en mi opinión personal, es elemento más interesante y determinante para comprender el éxito que va ganando en Italia como en España o Latinoamérica una fiesta como el moderno, consumístico y algo vacío Halloween norteamericano que tiende visiblemente a substituirse a las fiestas y sensibilidades tradicionales de nuestro area cultural, las cuales no se han de interpretar a la fuerza sólo como “religiosas” en sentido estricto, sino como conjunto de significados y valores compartidos por una comunidad. No se ha la tendencia de los padres a comprar unas máscaras y unos disfraces a los niños para que salgan en desfiles estandardizados de fantasmas, monstruos, brujas con calabazas y esqueletos por las calles de nuestras ciudades y pueblos, virtualizando y caricaturizando así la idea de la muerte, en vez de perpetuar la memoria de los ancestros, es decir la conciencia de la necesaria relación de co-presencia entre nuestro Pasado y nuestro Presente.

 
De todos modos, y de cualquier forma ustedes hayan querido celebrarla, espero que hayan pasado una feliz Noche Buena.